El jefe de la Inteligencia uniformada ha sido sindicado no sólo como artífice de un espionaje contra parlamentarios de ambos sectores políticos, sino también contra el ex embajador de Pakistán, Burhanul Islam. También se le atribuye una participación importante en los llamados "montajes" del caso bombas y paquistaní, a través de documentos emitidos por Dipolcar que fueron desestimados en tribunales.