El FBI animó y en ocasiones incluso financió a ciudadanos musulmanes para que cometieran actos terroristas. Así lo afirma un informe de Human Rights Watch, que agrega que desde el 11 de septiembre de 2001, hubo 75 operaciones encubiertas, en las que se uso infiltrados y hasta se pagó dinero para incitar a ciudadanos a cometer actos terroristas.