A pesar de que las elecciones fueron validadas por varios organismos internacionales, como la OEA y la UNASUR, y catalogadas como "impecables" y "transparentes", el binomio Lasso-Páez se ha negado a aceptar la derrota. Usando como justificativo un exit poll realizado por la polémica encuestadora Cedatos y difundido por el canal Ecuavisa, que le atribuía ventaja a Lasso, han denunciado fraude, y han cortado vías principales de Quito durante cinco días consecutivos.