La urgencia a la iniciativa y el despacho a la sala del Senado de hace una semana encendieron los temores de los médicos más reaccionarios, que entregaron 45.000 firmas a la Presidenta para mostrar su rechazo a la interrupción en tres causales.
Rousseff criticó la demanda por corrupción interpuesta el exmandatario, y aseguró que el objetivo es evitar que el líder se mida en las elecciones presidenciales.
Por su parte, la canciller venezolana condenó de manera categórica el comunicado en contra del ejecutivo venezolano y aseguró que la declaración vulnera la legalidad del organismo.