"Aunque predominan los escritos en Estados Unidos y Europa, el tránsito de miles de kilómetros hacia otros lugares recónditos puede ocurrir en tan solo dos páginas. Gog viaja por el mundo con los lujos que se puede dar un hedonista consagrado. En ese sentido se deja entrever que el dinero le permite a su dueño cumplir cualquier deseo, por más innecesario –y temo que eso lo produce aquello: el dinero– que sea".