Sin Caval –con toda certeza– la figura de la Presidenta habría tenido el desgaste natural de un primer año en La Moneda, que en su caso, en aquel entonces, era mínimo. La buena noticia para la Presidenta Michelle Bachelet, y para los chilenos, es que tiene todo un segundo tiempo para empatar el partido, y los descuentos, para soñar con el triunfo.