La tecnología ha avanzado rápidamente para ver buen cine; el formato Blu-ray, una pantalla LED y un buen sistema de sonido puede cambiarle la vida a un amante del séptimo arte. Sin embargo, no hay nada como una sala de cine; nada como ver una película acompañado de extraños, los cuales probablemente rían o se asusten cuando uno lo hace, o quizás no, en un lugar totalmente aislado del ruido externo y con la pantalla como el único generador de luz que llena los ojos.