En una declaración firmada por dirigentes de diversas casas de estudio y colectividades, los jóvenes llaman a que no se repita la historia de 2006, cuando "la clase política optó por un acuerdo de espaldas a la sociedad, que manipuló y desvirtuó los contenidos planteados". Plantean la necesidad de acoger los planteamientos históricos del movimiento estudiantil, cuyos contenidos ofrecen una "hoja de ruta" para "desmercantilizar la educación".