Declaración Colectivo de Enfermeras Feministas: Las verdaderas prioridades de la Autoridad Sanitaria en Chile

"Hace más de 10 años existe evidencia internacional que establece que por cada paciente adicional que asume un profesional de enfermería de UCI, esto es, por sobre la dotación adecuada, aumenta en un 7% el riesgo de mortalidad".

Frente a las intenciones del Ministerio de Salud (MINSAL) expresadas el miércoles 07 de abril de 2021, de incrementar la relación enfermera:usuario en las Unidades de Paciente Crítico (UPC) en esta catástrofe sanitaria, como colectivo de Enfermeras Feministas, Consejo Regional Santiago del Colegio de Enfermeras (COLENF) y la Federación Nacional de Estudiantes de Enfermería de Chile (FENEECh), declaramos que:

1. Los cuidados de enfermería de un paciente crítico por COVID-19, requieren de un entrenamiento específico dada la intensidad de tratamientos, exámenes y maniobras que necesitan este tipo de usuarios. Estos cuidados son procedimientos de alto riesgo y requieren conocimientos y manejo con alto nivel de especificidad, lo que no se consigue sin experiencia en el área, mucho menos en la actualidad con los cortos y, en algunos casos, inexistentes tiempos de orientación en la unidad.

2. La relación enfermera:usuario para cualquier unidad, independiente de su complejidad, tiene fundamentos científicos que aseguran la calidad y seguridad de los cuidados requeridos, y no obedece, ni debe obedecer, a déficits de profesionales ni escasa asignación de recursos para contratar profesionales que puedan atender este tipo de personas. Es más, en la actualidad esta relación en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es de 1 enfermera cada 2 o 3 usuarios y en algunos casos puede llegar a 1:1.

3. Hace más de 10 años existe evidencia internacional que establece que por cada paciente adicional que asume un profesional de enfermería de UCI, esto es, por sobre la dotación adecuada, aumenta en un 7% el riesgo de mortalidad, la que ya es elevada en dichas unidades. Aun así, el MINSAL insiste en implementar ese tipo de medidas contraviniendo las indicaciones basadas en evidencia y el esfuerzo de los profesionales, técnicos y auxiliares que trabajamos en salud, por lo que ese incremento en la mortalidad es responsabilidad directa de este gobierno.

4. Exigimos al gobierno garantizar cuidados seguros y de calidad para los usuarios, así como condiciones de trabajo que aseguren la protección eficaz a la integridad física, psíquica y espiritual del personal de salud. Comprendemos el contexto, pero no podemos sacrificar la calidad de la atención de los pacientes por promesas ministeriales de que los usuarios del sistema de salud tendrán disponible un ventilador mecánico, o una cama, si estos no se manejan solos; cada profesional y técnico detrás del tan manoseado concepto “cama UCI” requiere capacitación, habilidades y entrenamiento.

5. Consideramos prioritario incorporar a todos los estamentos de salud que desde el inicio han afrontado esta pandemia en la Mesa Social COVID-19, eliminando elitismos  y discriminaciones arbitrarias; considerando que existen profesionales de salud, como las enfermeras, que han sido pieza fundamental en la historia de la salud pública chilena, lo que se ve reflejado en la legislación sanitaria vigente.

Como profesionales de enfermería nos parece que, en lo que va de esta pandemia, el foco del gobierno de turno en temas sanitarios se ha regido más bien por indicadores económicos que por proteger eficazmente la salud y la vida de la población.

Esperamos que la comunidad comprenda que nuestro único objetivo es colaborar siempre en pro de la calidad y seguridad de los cuidados otorgados a cada una de las personas que los necesiten.

Santiago, 12 de abril de 2021.

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