Este miércoles 11 de marzo de 2026 entramos en una nueva fase política con repercusiones en los derechos de los pueblos y la Naturaleza, frente a lo cual como movimiento que articula a organizaciones socioambientales de todo el país, declaramos:
Estamos habitando una crisis ecológica y climática en el mundo, profundizada por las guerras, que hoy incluso pone en riesgo la seguridad de las personas. En Chile ya lo vimos con los incendios, que solo este año en la región del Biobío dejaron a 21.800 personas damnificadas. Es un problema sistemático de un modelo de producción y consumo que pone las ganancias de unos pocos por encima de la Naturaleza y las personas.
Pese al agravamiento de la crisis climática, el capitalismo y las potencias imperialistas profundizan el saqueo y la violencia para asegurar ganancias, abandonando compromisos climáticos y el derecho internacional.
En Chile la privatización se mantiene, con dueños del agua que secan los territorios; el extractivismo se agudiza y a las empresas se les entrega ‘chipe libre’ para destruir y no asumir responsabilidades.
Es más, la legislación chilena fue debilitada durante estos 4 años por el gobierno saliente de Gabriel Boric que impulsó leyes regresivas para permitir que proyectos contaminantes no sean evaluados en sus impactos.
Ahora nos enfrentamos a un gobierno entrante de ultraderecha que promueve el negacionismo climático, demoniza el ecologismo y fomenta divisiones entre comunidades y trabajadores para entregar en bandeja el país a los empresarios, quienes se muestran como ‘los grandes promotores del progreso’.
Pero, en realidad, ese ‘progreso’ significa destrucción de la Naturaleza, de las economías locales y el empeoramiento de la salud de la población.
En respuesta a ello, el desafío es continuar la defensa ecológica más unidos y articulados que nunca, aprender de las soluciones a la crisis que surgen desde los territorios y potenciar la fuerza histórica del movimiento social y ambiental chileno.
La defensa de la desprivatización de los bienes comunes naturales y su gestión comunitaria; la soberanía alimentaria y energética; los derechos de la Naturaleza y de los animales; así como las economías ecológicas, son tareas colectivas.
Por lo mismo, resulta indispensable movilizarnos este domingo 22 de marzo, Día Mundial del Agua, en todos los territorios, para que seamos una sola voz por la Naturaleza y los derechos de los pueblos.
¡La resistencia se construye en comunidad!
Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT)
