El golpe de realidad en las periferias de Santiago

Por Camila Rodríguez Flores, Estudiante de Geografía, Pontificia Universidad Católica de Chile

Por Camila Rodríguez Flores, Estudiante de Geografía, Pontificia Universidad Católica de Chile.-

Tanto que hablan de quedarse en la casa y mantener distancia social en los medios de comunicación sin pensar en que la gran mayoría de la gente vive hacinada y se refleja cada día más la fuerte desigualdad de una ciudad como Santiago, donde lo que antes se difuminaba por la rutina diaria salió a flote con las restricciones de movilidad impuestas, tomando mayor repercusión en especial para quienes residen en comunas periféricas y populares.

Fue en el barrio alto donde todo comenzó, pero quienes más han sufrido el encierro no han sido ellos, sino las personas que tienen que lidiar a diario viviendo en un barrio donde gobiernan los narcos, la gente no respeta las cuarentenas visitándose a diario y haciendo fiestas, mientras al lado otros tienen que aguantar el ruido e intentar estudiar con clases online o teletrabajar. Sumado a la falta de trabajo y recursos para subsistir que ha generado problemáticas económicas y anímicas en las personas y sus familias.

Las primeras comunas donde levantaron las cuarentenas son las mismas donde viven quienes tienen más recursos y se encuentran en mejores condiciones de vida. Mientras que en las zonas más numerosas y pobres nada se ha dicho sobre quitar las medidas restrictivas, sabiendo que son estas donde las personas se ven más afectadas con el encierro de meses en casas o departamentos pequeños.

Solo quienes hayan vivido en un barrio así saben lo que se siente no poder dormir o el estrés que conlleva el ruido de perros, música, gritos, máquinas o cualquier cosa que se relacione a convivir con otras personas en un vecindario donde las casas o departamentos colindan y no hay mucho más que hacer, porque no son cosas que se hagan a propósito. Cada uno intenta vivir como puede, aunque como se dice, tu libertad termina donde comienza la del otro. Pero ¿cómo evaluar esto en barrios o conjuntos habitacionales así?

La crisis social y psicológica hace que muchas personas pierdan el miedo al coronavirus. A esto se suma la poca credibilidad del actual gobierno y la desconfianza en las cifras y tardías medidas implementadas. Por otro lado, muchos son los comentarios que advierten la mantención de cuarentenas no por el coronavirus sino con el objetivo de tener controlada a la población que demostró el pasado octubre y hasta que se podía salir en marzo, una férrea oposición a las políticas y legislaciones vigentes en todos los ámbitos.

Agosto, 2020

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