Cores y comunidad mapuche solicitan fiscalización a la DGA

Empresa Maqfront vuelve a protagonizar nuevo atentado ambiental en el Río Cautín

Intervención del cauce y muerte de peces son algunos de los daños que denuncian consejeros regionales de la Araucanía junto con la Comunidad Venancio Huenulao 2. La Superintendencia de Servicios Sanitarios abrió proceso sancionatorio.
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Chile / Medio Ambiente

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Río Cautín

La empresa de extracción de áridos Maquinaria La Frontera Limitada conocida como Maqfront ha vuelto a protagonizar otro atentado ambiental en el cauce del Río Cautín, en la Región de la Araucanía.

En la denuncia en redes sociales realizada por Daniel Sandoval, periodista y Core por la Araucanía, se publicaron fotografías que evidencian parte del daño ambiental, como descargas de residuos y muerte de peces.

Asimismo, denuncian que el brazo del río que va a la planta secundaria de la sanitaria Aguas Araucanía está intervenido por Maqfront, lo cual no permite la disolución de la descarga en la zona.

Respecto de esto último, la Superintendencia de Servicios Sanitarios abrió un proceso sancionatorio.

Solicitan fiscalización

Frente a la depredación ambiental en el Cautín, Sandoval, el también core Juan Pablo Jaramillo y Carlos Rodríguez, dirigente de la Comunidad Venancio Huenulao 2 de Labranza, solicitaron a la Dirección General de Aguas (DGA) un proceso de fiscalización e informe.

Sandoval comunicó que han «entregado los antecedentes a la Sanitaria, Dirección de Obras Hidráulicas, a la Superintendencia, Municipalidad de Temuco y a la Dirección General de Aguas», para que así «fiscalicen y sancionen a esta empresa de áridos, que ha atentado permanentemente con la flora, fauna y cauce del río, alterando toda la biodiversidad en la zona”.

Por su parte, Jaramillo fue enfático en señalar a que esperan que «se sancione enérgicamente a esta empresa, la que incluso debería retirarse o caducar los permisos ante todas las vulneraciones que ha ejercido, entre ellas, incumplimiento de la resolución de obras hidráulicas, de mantener en ese sector, libre el paso del agua, situación que no ha sido cautelada por esta empresa”.

Rodríguez señaló que “esta empresa tiene manga ancha, las instituciones sólo se quedan en medidas sancionatorias«, y que producto de ello han debido acudir a instancias mayores.

«Hemos tenido que llegar hasta la excelentísima Corte Suprema frente al abuso, burla y depredación ambiental sistemática de esta empresa en nuestro territorio, y sobre todo con la afectación ambiental de las áreas verdes del borde río en un radio urbano intervenido brutalmente por Maqfront al incumplir con su plan de manejo», puntualizó.

No son hechos aislados

No se trata de la primera vez en que comunidades han denunciado las prácticas nocivas por parte de Maqfront en el Río Cautín, pues la empresa ya había sido sancionada por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), por esa y otras infracciones.

De acuerdo con el portal de la SMA, la empresa a 2019 ya contaba con cinco cargos formulados por el ente fiscalizador.

Entre las infracciones calificadas como graves figuraban la ejecución de faenas de producción de áridos en horario nocturno en al menos dos ocasiones, y la intervención del Río Cautín previo a obtener la autorización de Dirección de Obras Hidráulicas del MOP para la construcción de un terraplén.

En cuanto a la infracción calificada como gravísima, correspondió a la omisión en el reporte y/o ingreso de variables de seguimiento ambiental comprometidas en la RCA, en relación con monitoreos de ruido y calidad de las aguas.

Respecto de las faltas leves, éstas correspondieron al Nivel de Presión Sonora Corregido (NPC) que superaba la norma de emisión de ruidos del Ministerio del Medio Ambiente, y omisión de entrega antecedentes sobre control de ruidos.

Ante estos antecedentes, la doctora en Ecología y Biología Evolutiva Fernanda Salinas, señaló a El Ciudadano que la SMA tendría que haber revocado el permiso de Maqfront, tomando en cuenta que una de las infracciones fue calificada como gravísima.

«Acá vemos una empresa que frente a una formulación de cargos de carácter gravísimo, como es no cumplir con el monitoreo de variables de seguimiento ambiental, continúa operando, cuando lo que correspondía es que frente a ese tipo de conductas, la SMA simplemente le revocara el permiso para funcionar. Las consecuencias de no haber hecho lo que correspondía queda en evidencia hoy», indicó.


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