«Cada mes de dilación se cuenta en vidas y en enfermedad evitable». Con esa advertencia, el Colegio Médico y organizaciones de la sociedad civil, ambientales, académicas y territoriales, convocaron a la ciudadanía a firmar una carta abierta dirigida a la Ministra de Medioambiente, Francisca Toledo.
La misiva exige el reingreso a Contraloría de 2 decretos que actualizan los estándares de calidad para el material particulado fino MP2,5, además de hacer más exigentes los límites de emisión a las centrales termoeléctricas.
Se trata del D.S. N°3/2026, que revisa la Norma Primaria de Calidad del Aire para MP2,5, y del D.S. N°8/2025, que actualiza la Norma de Emisión para Centrales Termoeléctricas.
Ambos decretos ya completaron las principales etapas de su tramitación reglamentaria y fueron aprobados por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático. Su publicación quedó pendiente del trámite de toma de razón ante la Contraloría, y posteriormente, el 12 de marzo de 2026, el Gobierno de Kast los retiró junto a otros 41 decretos ambientales.
Desde entonces, las organizaciones impulsoras de la carta reclaman que sean reingresados a trámite con urgencia. La principal preocupación, en ese sentido, está puesta en los efectos sanitarios de mantener los estándares actuales.
«Según el Análisis General de Impacto Económico y Social (AGIES) de la nueva norma de MP2,5, su implementación permitiría evitar 14.660 muertes prematuras por causas cardiopulmonares entre 2026 y 2035, equivalentes a unas 1.466 muertes al año. También proyecta más de 8.400 hospitalizaciones y 426.841 visitas a servicios de urgencia por asma que podrían evitarse durante ese periodo», plantearon desde el Colegio Médico de Chile.
Desde el gremio advirtieron que «mientras los nuevos estándares no entren en vigencia, Chile continúa rigiéndose por la norma de calidad del aire establecida en 2011».
Por ello, la carta advierte que actualmente 126 comunas superan la norma anual propuesta y cerca de dos tercios de la población nacional está expuesta a niveles de contaminación que la evidencia considera nocivos.
«La situación adquiere especial relevancia durante el invierno, cuando las concentraciones de MP2,5 aumentan debido a factores como las inversiones térmicas, la baja ventilación y la calefacción residencial a leña. Al mismo tiempo, el contaminante puede agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares e incrementar la susceptibilidad a las infecciones respiratorias. Niños pequeños y personas mayores se encuentran entre los grupos más vulnerables», alertaron desde el Colegio Médico.
Termoeléctricas y «zonas de sacrificio»
El segundo decreto al que aluden las organizaciones apunta a las emisiones de las centrales termoeléctricas, y su actualización incorpora por primera vez límites para níquel y vanadio, establece una reducción de 20 veces para el mercurio y endurece los límites para material particulado, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno.
«Sus efectos sanitarios serían especialmente relevantes en territorios como Coronel, Arauco, Huasco y Mejillones», destacaron las agrupaciones, por lo que en la carta, solicitan al Ministerio de Medioambiente «reingresar inmediatamente ambos decretos a toma de razón ante la Contraloría, manteniendo los límites técnicos y los plazos de implementación establecidos en los textos ya aprobados, para posteriormente avanzar hacia su publicación en el Diario Oficial».
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