Una carta firmada por más de 160 organizaciones solicita a la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y al FONDEF suspender el financiamiento a líneas de investigación y desarrollo orientadas a la cría de pulpos. El planteamiento central: los pulpos sintientes y alto sufrimiento hacen de esta industria un límite ético que Chile no debiera traspasar con fondos públicos, menos aún sin estándares robustos de bienestar animal.

Pulpos sintientes y alto sufrimiento: razones éticas y científicas del rechazo
Las organizaciones recuerdan que los pulpos son animales con alta capacidad cognitiva y sensibilidad. «La London School of Economics and Political Science revisó más de 300 estudios y concluyó que los pulpos poseen altos niveles de sintiencia. Investigaciones adicionales han demostrado que estos animales cuentan con sistemas nerviosos altamente desarrollados y que son capaces de experimentar emociones, memorizar, razonar y aprender. También se ha observado que evitan experiencias dolorosas previas y buscan activamente el alivio del dolor, lo que constituye una clara evidencia de conciencia», explican en la carta.
Por otro lado, argumentan que su biología solitaria choca con los sistemas intensivos de cría: el hacinamiento, la manipulación y el confinamiento prolongado aumentan el estrés, el riesgo de agresiones y las lesiones. A ello se suma la ausencia de métodos de sacrificio humanitario validados de forma universal para la especie. Bajo ese panorama, sostienen, el financiamiento público debería regirse por el principio de las 3R (reemplazo, reducción y refinamiento).
Asimismo, sostienen que el rechazo internacional es evidente, puesto argumentan que «en marzo de 2024, más de cien científicos y veterinarios publicaron un artículo en la revista Science manifestando su oposición a las granjas de pulpos, citando evidencia contundente sobre la sintiencia, vulnerabilidad y complejidad de estas especies, y advirtiendo sobre los graves impactos en su bienestar. A esto se suma que, en Estados Unidos, los estados de California y Washington han aprobado leyes que prohíben expresamente las granjas de pulpos y en California incluso se prohibe la importación de productos que provengan de estas granjas. Asimismo, se han presentado proyectos de ley a nivel federal en los estados de Carolina del Norte, Connecticut, Hawai, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York y Oregon, con el objetivo de frenar el avance de esta práctica».
Impactos ambientales y sanitarios en debate
En paralelo al bienestar animal, la carta advierte riesgos ambientales, puesto que el impulso a la cría de pulpos puede traducirse en externalidades que terminarían pagando comunidades y ecosistemas: «El cultivo de pulpos genera desechos nitrogenados y fosforados que alteran ecosistemas costeros, estimulan la proliferación de algas nocivas y afectan la biodiversidad. Además, su dieta carnívora exige grandes cantidades de proteínas animales, lo que exacerba la presión sobre poblaciones marinas ya sobreexplotadas», explican.
Lo que piden para Chile: redirigir fondos
Las organizaciones proponen redirigir el financiamiento público hacia alternativas alineadas con una ciencia responsable: investigación in vitro e in silico, proteínas alternativas, algas, mejoras tecnológicas de bajo impacto y líneas de conocimiento sin uso de animales vertebrados o cefalópodos. Estos son los puntos que solicitan:
- Se abstengan de aprobar futuras propuestas de investigación destinadas a promover
el cultivo intensivo de pulpos. - Exijan el cumplimiento estricto de los lineamientos bioéticos por parte de todas las
investigaciones financiadas. - Que se promueva activamente el reemplazo de modelos animales por alternativas in
vitro o in silico y que se redireccione el financiamiento público hacia formas de
ciencia sostenibles, éticas y alineadas con el interés general.
El foco en política científica
Más allá de un proyecto o universidad, el llamado busca abrir una discusión de política pública: ¿qué investigaciones debe priorizar el Estado cuando hay alto sufrimiento y riesgos ambientales plausibles? Las firmantes piden morigerar el riesgo y asegurar que la inversión pública responda a estándares internacionales de ética y sostenibilidad.
Lee la carta completa aquí:
Para más antecedentes y recursos, la campaña Salvemos a los Pulpos —impulsada por Fundación Derecho y Defensa Animal— reúne preguntas frecuentes, contexto regulatorio en Chile (incluida la mención de que el cultivo de pulpos sigue en fase experimental y del uso de fondos públicos), además de vías de acción ciudadana como una petición para prohibir granjas de pulpos y un llamado a escribir a ANID.