«Por favor, están asaltando el local con pistola», fue el desesperado mensaje enviado por una trabajadora mientras se desarrollaba un violento asalto el pasado 11 de septiembre en el supermercado Líder Express ubicado en Isabel Riquelme, comuna de Maipú.
Durante el ataque, una trabajadora fue golpeada con una escopeta, además de sufrir el robo de sus pertenencias. Sin embargo, pese a lo ocurrido, Juan Antonio Moreno, presidente del Sindicato Interempresa Líder Walmart Chile, denunció que inicialmente la administración pretendía continuar operando el supermercado.
«Una trabajadora fue golpeada con una escopeta, le robaron sus cosas y aun así se quería seguir con el local operando. No puede ponerse una venta por delante de la salud y la seguridad de los trabajadores», afirmó Moreno, quien cuestionó además las medidas preventivas adoptadas por la empresa.
«¿Cómo no se tomaron antes las medidas necesarias? Cuando existe un riesgo evidente, la prevención no puede llegar después de que un trabajador sea agredido», sostuvo.
Según explicó Moreno, dirigentes y representantes de los trabajadores debieron intervenir para conseguir finalmente el cierre del establecimiento y el despacho del turno nocturno.
«Lo mínimo frente a un hecho de esta gravedad es proteger inmediatamente a quienes están trabajando», insistió el dirigente, quien llamó a la firma Walmart a revisar sus protocolos de seguridad y respuesta frente a situaciones de violencia «para garantizar que, ante hechos de esta gravedad, la primera medida sea resguardar a los trabajadores y no mantener la operación comercial».
