Boris Cyrulnik y la resiliencia

Con ‘Autobigrafía de un espantapájaros’ (Gedisa, 2009), Boris Cyrulnik vuelve con testimonios de resiliencia, que es la capacidad de reponerse a experiencias trágicas de la vida o condiciones desfavorables


Con ‘Autobigrafía de un espantapájaros’ (Gedisa, 2009), Boris Cyrulnik vuelve con testimonios de resiliencia, que es la capacidad de reponerse a experiencias trágicas de la vida o condiciones desfavorables. El libro fue ganador del premio Renaudot al mejor ensayo del 2008 en Francia.

Cyrulnik es neurólogo, psiquiatra y etólogo francés, desde 1996 es director de estudios de la facultad de ciencias humanas de la Universidad de Var y responsable del equipo de investigaciones en etología clínica del hospital de Toulon.

Pero quizás la motivación más profunda para haber desarrollado el concepto y, de paso, oponerse al determinismo psicológico de moda que sostiene que un niño golpeado no tiene otro fin que ser un padre golpeador, fue para Cyrulnik  su propia biografía: Nace en Burdeos en el seno de una familia judia y pierde a ambos padres en un campo de concentración nazi del que él logró huir cuando sólo tenía 6 años. Al terminar la guerra deambuló por centros de acogida y una granja de la beneficencia.

En el libro Cyrulnik recoge la historia de niños que han sido afectados por la violencia de nuestro mundo y han tenido graves heridas emocionales, ya sea duelo, violación, tortura, deportación, o la guerra, y han sabido enfrentarse a la adversidad.

El autor se concentra en la construcción de la historia que permite a la persona crecer a partir de la experiencia traumática, que pasa por la verbalización de la herida sufrida. Figuran así experiencias de niños nacidos de relaciones entre soldados alemanes y madres francesas, quienes tuvieron que interrogarse por su pasado; niños que pasan años en el orfanato sin ser elegidos por nadie y niñas violadas en Ruanda.

María José Vargas, psicóloga infanto juvenil de una Oficina de Protección de Derechos de Infancia de una comuna del sector poniente de Santiago, considera que “muchos niños a pesar de vivir en riesgo social permanente, logran usando sus recursos personales salir adelante, aunque las condiciones familiares y externas vayan en contra de ese objetivo”.

Vargas agrega que “pese a que aún son casos reducidos, claramente los jóvenes que desarrollan esa capacidad logran trascender de su contexto y lograr otras formas de realización. Esto depende mucho del medio social inmediato en que el niño está. Por ejemplo, que un profesor sea capaz de visualizar la capacidad de que un niño en riesgo socio cultural trasciende dichas condiciones es importante”.

Cyrulnik ha escrito otros 16 libros, con numerosas traducciones y un gran éxito de ventas, alcanzando más de 300.000 ejemplares vendidos algunas de sus ediciones. Entre los traducidos al español se hallan ‘La maravilla del dolor’ (2001). ‘Los patitos feos: una infancia infeliz no determina la vida’ (2002), ‘Los alimentos afectivos’ (1994) y ‘El encantamiento del mundo’ (2002).

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