A pesar de la pandemia

Continúa búsqueda de los asteroides peligrosos más cercanos a la Tierra

A pesar de la pandemia, los principales instrumentos de caza de asteroides de la Tierra permanecen al acecho de rocas espaciales potencialmente mortales

Más de 100 de los telescopios más grandes de la Tierra están cerrados, pero los esfuerzos clave de detección de asteroides cercanos al paneta, a pesar de la pandemia, permanecen activos en línea.

A pesar de los cierres, los principales instrumentos de caza de asteroides de la Tierra permanecen al acecho de rocas espaciales potencialmente mortales.

La agencia espacial encargada de financiar esta pesquisa es la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), por lo que está centrada en encontrar alrededor del 90 por ciento de los objetos cercanos a la Tierra (NEO) de más de 460 pies (140 metros) de ancho.

Como su nombre lo indica, los NEO son cometas y asteroides que se acercan demasiado a la Tierra y podrían ser peligrosos para el planeta.

A pesar de los cierres, los principales instrumentos de caza de asteroides de la Tierra permanecen al acecho de rocas espaciales potencialmente mortales.

Telescopios de última tecnología

Los telescopios gemelos Panoramic Survey Telescope y Rapid Response System (Pan-STARRS) en Hawai, así como los tres telescopios Catalina Sky Survey (CSS) en Arizona son parte de los encargados de contribuir en estos esfuerzos de búsqueda.

A este grupos e agrega NEOWISE, un telescopio espacial de la NASA reutilizado para cazar objetos cercanos a la Tierra, que también sigue funcionando.

“Somos un servicio esencial, financiado por la NASA, para ayudar a proteger la Tierra del impacto de un asteroide”, dice Ken Chambers, director de los Observatorios Pan-STARRS en Hawai.

“Continuaremos esa misión siempre que podamos hacerlo sin poner en riesgo a las personas o los equipos”, afirmó el especialista.

El Telescopio del Polo Sur es uno de los últimos grandes observatorios que aún monitorea el cielo nocturno.

Sin embargo, un recuento de la revista Astronomy ha encontrado que más de 100 de los telescopios de investigación más grandes de la Tierra se han cerrado en las últimas semanas debido a la pandemia COVID-19.

Para el magazine especializado, “lo que comenzó como un goteo de cierres en febrero y principios de marzo se ha convertido en un cierre casi completo de la astronomía observacional”.

Los telescopios gemelos Panoramic Survey Telescope y Rapid Response System (Pan-STARRS) en Hawai, así como los tres telescopios Catalina Sky Survey (CSS) en Arizona son parte de los encargados de contribuir en estos esfuerzos de búsqueda.

Reinventarse después de la pandemia

Los directores algunos observatorios dicen que podrían estar desconectados durante tres a seis meses, o más. En muchos casos, reanudar las operaciones significará inventar nuevas formas de trabajar durante una pandemia.

“Si todos en el mundo dejan de observar, entonces tenemos una brecha en nuestros datos que no se puede recuperar”, dice el astrónomo Steven Janowiecki del Observatorio McDonald en Texas. “Este será un período en el que nosotros, en la comunidad de astronomía, no tenemos datos sobre lo que sucedió”.

“Si tenemos nuestra primera supernova brillante en cientos de años, eso sería terrible”, dice el astrónomo John Mulchaey, director de los Observatorios Carnegie.

Y en el caso de la detección de rocas espaciales potencialmente peligrosas para la Tierra es obviamente importante, y más allá el seguimiento, un aspecto extremadamente vital del descubrimiento de NEO.

Los expertos se muestran preocupados, pues es difícil caracterizar el tamaño, la composición y la órbita de un asteroide sin recopilar varias observaciones del objeto en el transcurso de varias noches.

“Cada candidato NEO debe ser tratado como si fuera un impactador potencial, hasta que se puedan descartar soluciones de impacto”, dice Eric Christensen, jefe de Catalina Sky Survey.

En tiempos normales, los astrónomos envían nuevas entradas NEO al Minor Planet Center, y los observadores de todo el mundo luego toman observaciones adicionales para refinar las trayectorias de los objetos. Anteriormente, esto ha permitido a los investigadores rastrear pequeños asteroides que se acercan a la Tierra hasta que se rompen inofensivamente en nuestra atmósfera, lo que a veces permite a los científicos recuperar fragmentos que llegan al suelo.

Como solución a esta contingencia, algunos expertos están adaptando estrategia de observación para hacer más auto seguimiento, lo que significará menos descubrimientos y, en consecuencia, mayor riesgo.

Sigue leyendo:

Compártelo

Comentarios