Toda organización que sostenga ser representante de la clase trabajadora debería predicar con el ejemplo

«Si no creyera en la balanza, en la razón del equilibrio, si no creyera en el delirio, si no creyera en la esperanza» Silvio Rodríguez 1

Por Wari

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«Si no creyera en la balanza, en la razón del equilibrio, si no creyera en el delirio, si no creyera en la esperanza» Silvio Rodríguez

1.- Toda organización que sostenga ser representante de la clase trabajadora debería predicar con el ejemplo. Y hasta ahora esa no es una cualidad de la CUT. En vez de incentivar la organización y la negociación colectiva como dos armas importantes para el desarrollo de los trabajadores, han preferido sostener una relación espuria con el poder validando negociaciones sobre ingreso mínimo o santificando, por acción u omisión, reformas legales que dañan más que benefician a los trabajadores, siendo las del gobierno de la Nueva Mayoría las últimas en validarse. Ellos deberán reivindicarse ante sus bases y si aspiran a una gestión distinta y cumplir con las propuestas que han hecho deberán recuperar la confianza de los trabajadores, que hace mucho les fue quitada.

Por ahora, los números van dejando clara la profundidad de la crisis que vive la organización, crisis que en todo caso no es de su exclusividad. En la última elección el padrón de participación indicaba 181.660 trabajadores, un 2,26% de la población laboral activa que es de casi nueve millones. Solo votaron 33.662, el 18,5 % del padrón declarado, equivalente al 0,4% de la población laboral. Sin duda es un hito importante lo de la elección universal, pero el resultado no es menos que vergonzoso y de eso deben hacerse cargo.

2.- No están mejor las cosas fuera de la órbita de la CUT. Según datos que nos han entregado, la CAT registra 8.112 socios y la UNT 4.315, no existiendo registro de la CTCH. La suma de asociados de las tres centrales nos daría 194.087 trabajadores. Si a este guarismo le sumamos 305.913 trabajadores, considerando que eso sumarían sindicatos nacionales, federaciones y confederaciones, asociaciones, la Central Clasista, la CTCH, más sindicatos independientes y de honorarios e incluso socios que pudieran ser de la CAT y la UNT, que no están considerados más arriba, llegaríamos a 500.000 trabajadores organizados, o sea algo más del 5% del total de la población laboral activa.

La pregunta del millón es, ¿cómo se llega al 20% de trabajadores organizados que figuran en los registros de la Dirección del Trabajo? Trabajaremos para buscar respuestas, pues aunque restáramos del total de ocupados a los trabajadores informales, que en la última medición de desempleo llegan a los dos millones, aún los números no dan.

Nuestra fuerza la Unidad Nuestra meta la Victoria

Por Manuel Ahumada Lillo

Secretario C.G.T. Chile

Pulso Sindical 5 de junio de 2021


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