Alvaro Molina, abogado laboral: “Si Wal Mart tiene prácticas antisindicales en Chile van a encontrar su paraíso”

La supermercadista gringa llegó para quedarse

La supermercadista gringa llegó para quedarse. Los ejecutivos de D&S se soban las manos pero no dicen nada respecto de cómo se verán afectados los trabajadores. Quisimos averiguar qué tan preparada está la legislación laboral en Chile y los organismos fiscalizadores para protegerlos. Hay muchas tareas urgentes.

La Oferta Pública de Adquisición de Acciones que lanzó Wal Mart por el 100% de D&S, operación cercana a los 2 mil 660 millones de dólares, ya convenció a los directores del holding Líder lo suficiente como para que éste pase a manos del gigante estadounidense. El representante de las AFP en el directorio de D&S, Francisco Gana, dijo a El Mercurio que los términos propuestos por Wal Mart le parecen “convenientes”.

Con estas declaraciones, la entrada de Wal Mart a Chile ya es una realidad. Los ejecutivos se soban las manos porque la acción favorecería la negociación con los proveedores y aumentaría la productividad. Pero sobre las implicancias en la fuerza de trabajo no se ha dicho ni una palabra. Son demasiados los escándalos que hacen de Wal Mart el peor enemigo del trabajo digno como para que los ejecutivos tengan el valor de pronunciarse respecto del futuro de los trabajadores de Líder.

El informe de Human Rights Watch “La violación del derecho de los trabajadores estadounidenses a la libertad de asociación por parte de Wal Mart” da cuenta de una realidad escalofriante dentro de la mega empresa. Amenazas preventivas, traslado de trabajadores, vigilancia y espionaje, despidos y disciplinamiento, rechazo de la negociación colectiva, son algunas de las tácticas empleadas por la empresa para diluir la formación de sindicatos.
D&S tampoco lo ha hecho mal en el tiempo que lleva funcionando. Su estructura societaria es ideal para evitar la organización de los trabajadores y combatir su principal recurso: la negociación colectiva. Divide horizontal y verticalmente sus razones sociales (sumaba 133 hasta 2007), lo que fragmenta y debilita la acción sindical. Bien lo saben los trabajadores de Líder, que en los últimos años han protagonizado una lucha épica para conseguir organizarse dignamente.

El Ciudadano quiso averiguar qué pasa con la legislación laboral vigente y los organismos fiscalizadores del Estado. Consultamos al abogado Álvaro Molina (34), asesor de varios sindicatos, principalmente los que se agrupan en la CONFESIMA, para describir el panorama e identificar las tareas pendientes.

¿Existen sanciones en la legislación chilena que puedan disuadir a Wal Mart de atacar a los sindicatos?

– No, porque judicializar los conflictos laborales no ha servido a los trabajadores. Se regularon las prácticas antisindicales, hay artículos que las definen y sancionan, pero implica irse a un juicio que para los trabajadores es demasiado largo y costoso. Yo tengo juicios que cuando la sentencia definitiva de la Corte Suprema salió, el sindicato ya no existía, incluso la empresa cambiaba de nombre. La justicia no le sirve al trabajador.

Y los organismos fiscalizadores del Estado, ¿qué tan preparados se encuentran para evitar los abusos?

– Por las atribuciones que tiene, la Inspección del Trabajo debiera ser capaz de fiscalizar este tipo de prácticas. Pero cuando se trata de problemas antisindicales la voz la tienen los tribunales, y como las cortes le quitan atribuciones, la actividad fiscalizadora de la Inspección se ha visto muy mermada. Además las multas son bajísimas y eso que las subieron hace poco

En agosto debiera entrar en régimen el procedimiento de “tutela de los derechos fundamentales” en todo Chile, ¿son reformas como ésta suficientes?

– No. Lo primero que hay que hacer en Chile es cambiar la legislación para ampliar la negociación colectiva. O tienes una legislación que regula o tienes sindicatos fuertes que son capaces de decir cuáles son las reglas. Pero ni como la mejor legislación puede regular todas las situaciones, el problema es de fuerza. En Chile se requieren sindicatos fuertes que puedan negociar de igual a igual con los empleadores. 

Pero en concreto, ante la llegada de un gigante como Wal Mart para el que pronto trabajarán miles de chilenos, ¿cuál es el primer paso para que se respeten los derechos de los trabajadores?

– Se requiere romper con la definición del Código del Trabajo que reduce el concepto de empresa a una razón social. Ahora se permite a los holding llenarse de razones sociales y limitar la posibilidad de los trabajadores de organizarse. La negociación por rama o interempresas se puede discutir, pero por lo menos tiene que haber una negociación por empresa, donde puedas negociar con tu empleador real.
 
Francisco Figueroa Cerda

 


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