Carlos Ripetti, tras 25 años y ocho meses de servicio: “Me haría feliz un sindicato de Carabineros de Chile”

El ex sub oficial pasó a la fama mediática tras renunciar casi en pelotas a la institución

El ex sub oficial pasó a la fama mediática tras renunciar casi en pelotas a la institución. Hizo entrega de su uniforme en calzoncillos y mostró su indignación en medio de una denuncia por los atropellos que viven los efectivos de la policía uniformada a diario.

“Yo no planeé nada, porque yo no sabía lo que preparaba el destino”, me dice, pero su arrojada decisión sumada al efecto masivo de la televisión y el acierto del periodista Claudio Fariña, de TVN, abrió la puerta a la evidencia de que también al interior de las Fuerzas Armadas y de Orden hay un descontento social que existe y persiste.

BAJO LA BOTA

-¿Qué tipo de falta de respeto se ven por parte de la oficialidad hacia los carabineros?

-Los gritos y humillaciones ocurren muchas veces. También malas palabras para menoscabar a las personas e incluso se ha sabido últimamente de agresiones físicas de la oficialidad hacia los carabineros que hacemos el trabajo diario en las calles.

-¿Qué tipo de palabras usan?

-Nos llaman presa (haciendo alusión a un pedazo de carne), calamidad, y la palabra estúpido. Debe ser la formación que reciben en su casa que los hizo irrespetuosos. Si dan ese trato los oficiales, un carabinero no sale en buenas condiciones a trabajar a la calle, sale con una rabia acumulada.

-¿Se denuncian estos hechos?

-Hay temor de hacerlo. Si lo haces te sancionan, como en mi caso. Pero mi llamado es a que se tenga el coraje de denunciar. Deben denunciarlos, aunque sean sancionados y los carabineros en retiro debemos ayudarles.

-¿De qué forma?

-Me haría inmensamente feliz que existiese un sindicato de carabineros o alguna organización. Pero en Chile los reglamentos no existen o no lo permiten. Debiese existir una organización para defender y representar a los PNI -Personal de Nombramiento Institucional-. Porque hoy, si un oficial comente un abuso con un PNI, el carabinero de la calle no puede denunciarlo porque uno termina siendo sancionando.

-¿Cómo está el tema de los salarios de la oficialidad versus la suboficialidad?

-Es muy desigual. No puede ser que un subteniente recién egresado tenga un sueldo igual que un suboficial que ha estado más de 20 años en la institución. No comparto esa desigualdad. Al carabinero que está en la calle es al que habría que pagarle más, no al que está en la oficina.

-El 25 de agosto un menor de 16 años resultó muerto.

-Yo siempre digo que hay que dejárselo a la Justicia, porque cuando investiga Carabineros quedan muchas veces hasta ahí no más, solo en el ámbito de lo interno… (silencio).

-¿Tiende la institución a protegerse cuando ocurren este tipo de hechos?

-Prefiero no referirme a eso. Prefiero no referirme, cualquier opinión sobre ello me la guardo. Ojalá que actúen bien no más.

ADIÓS GENERAL

Ripetti se parece un poco al policía que encarna Al Pacino en el largometraje “Serpico” (1973). Ripetti se liberó de los amarres de la institución que lo dejaba como no deliberante y afecto a cumplir órdenes. “Me aburrí de que pensaran por mí, de que no se pudiera denunciar lo que ocurre dentro de la institución y los malos tratos de la oficialidad sobre el carabinero de calle”, dice en una charla ciudadana.

Hoy viste de civil, y un amigo cinéfilo me recuerda el parecido de la historia de Ripetti con el personaje de la peli que se atreve a enfrentar la corrupción de la Policía de Nueva York, en una versión no violenta, “ingenua”.

-Hoy, frente a las movilizaciones sociales, vemos a muchos carabineros que actúan y no exhiben su placa ¿Eso está permitido?

-Eso depende de la vestimenta que ocupe. Por ejemplo, si se ocupa chaleco antibalas sobre la vestimenta no se verá la placa. Es el caso de Fuerzas Especiales, a quienes nunca verá con placa. Igual que el motorista. O sea, la placa debe ser portada, pero si el uniforme no se lo permite, no se puede. Lo que importa aquí es la tarjeta de identificación de carabinero.

-Y esa tarjeta, si un ciudadano la solicita, ¿un carabinero está obligado a exhibirla?

-Justamente, pues el mismo reglamento interno dice: Carabineros debe identificarse. Aunque no especifica si de uniforme o de civil.

-Se lo digo porque hemos visto carabineros infiltrados en las manifestaciones.

-Ese es un tema un tanto complicado. Hay leyes que permiten a carabineros infiltrarse, como la ley de drogas, donde se puede, con autorización del juez. Pero que lo hagan en protestas, es primera vez que lo escucho, debe haber una ley que los habilite para ello, si no, no entiendo cómo, porque la ley de drogas no tiene nada que ver con protestas.

-¿Cuál es su opinión de los abusos policiales en las calles?

-Se cometen, yo vi las imágenes de cómo uno lanzó una lacrimógena al interior del Sindicato de Carteros de Chile. No estoy de acuerdo con su proceder. Yo siempre me preocupé de no cometerlos y que tampoco abuse el personal que anda a mi cargo. Hay veces que cuesta controlarlos, pero hay que hacerlos entender. Yo siempre decía, prefiero que nos peguen a nosotros, en vez de nosotros andar agrediendo. Carabineros no está para esos excesos contra las personas.

-Pero en Fuerzas Especiales los preparan para reprimir a las personas. ¿Qué características tiene que tener un carabinero para integrar estos cuadros?

-Al menos, cuando yo estuve, el 98-99, no me tomaron ningún examen sicológico para sumarme a esas filas. No me vieron si estaba bien para cumplir la misión, llegaron y me trasladaron no más, aunque a mí no me gustaban las Fuerzas Especiales.

-El alcalde Pablo Zalaquett hizo una declaración llamando a sacar a los militares a la calle.

-A mí no me gustaría que eso sucediera, para eso está Carabineros, para el orden. No es necesario el Ejército en la calle. Imagínese los tanques en la calle, no. Eso sería provocar a la gente.

-¿Y el ‘guanaco’ no es una provocación?

-Puede ser, pero en realidad la gente ya está acostumbrada al ‘guanaco’, que solo tira agua.

-¿Qué le parece que los ciudadanos sean quienes eviten la violencia? Incluso algunos han actuado como escudos humanos de carabineros.

-Antiguamente esto no se daba, pero me ha llamado bastante la atención, porque si es así, algún día se va a terminar la violencia y ni siquiera carabineros se van a necesitar.

-¿Y su opinión de las agresiones hacia carabineros?

-Estuve presente en la marcha del 25 de agosto, y vi cómo durante largo rato llovían piedras sobre carabineros y estos solamente se protegían, sin hacer nada, hasta que más tarde actuaron. Pienso que eso está mal, que el que quiera manifestarse de esa forma que lo haga en otro momento y en otro lugar, pues se distorsiona la marcha de la gran mayoría de las personas y finalmente la prensa sólo habla de los desórdenes, de los desmanes, pero no del fondo de la protesta que finalmente pasa a un segundo plano.

-He preguntado a varios carabineros y me dicen, con algo de temor, que están con los estudiantes pero no pueden manifestarlo. ¿Qué le parecen las demandas de los estudiantes por una educación gratuita y de calidad?

-Me aburrí de que pensaran por mí. Lo de los estudiantes lo comparto totalmente, pues yo tengo una hija que va a ir a la universidad, también sobrinos. Es una justa demanda que servirá no solo a mí, sino a muchos chilenos.

-¿Qué le diría a los carabineros que actúan de forma desproporcionada sobre la ciudadanía?

-El llamado que les hago es a que no actúen por un enojo, sin arrebatos, no salirse del margen de la ley. También los invito a no hacer uso del armamento, pues uno sabe dónde sale esa bala pero no donde llega. El llamado es que si un colega ve que otro se está arrancando con los tarros, se le detenga, se le llame la atención y se le diga que no está en condiciones, porque a veces la mente traiciona al carabinero. Hay que ser un carabinero amigo de la gente.

Por Bruno Sommer Catalán

Fotografías: EnterArte.cl/Lacuarta.com

El Ciudadano Nº109, primera quincena septiembre 2011

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