Comisión aprobó incluir 23 escaños para pueblos originarios: ¿Se alcanzarán los votos necesarios en la Sala del Senado?

La Comisión de Constitución del Senado definió que estos asientos serían adicionales a los 155 originalmente determinados para la Convención y que 14 de ellos deberían ser llenados solo por representantes mapuche, con criterio de paridad de género.

A última hora de este jueves, la Comisión de Constitución del Senado aprobó la indicación que busca agregar 23 escaños adicionales a los 155 que ya existen en la Convención Constitucional que redactará la nueva Carta Fundamental. Ahora la propuesta tendrá que ser ratificada por la Sala del Senado.

De acuerdo a la enmienda –planteada por la oposición– de esos 23 escaños, 14 estarían destinados exclusivamente al pueblo mapuche, con criterio de paridad de género; y nueve al resto de los pueblos originarios, entre ellos: dos al pueblo aymara (un hombre y una mujer), uno para la etnia rapa nui, uno para el pueblo kawéskar y los restantes para las etnias yagán, quechua, atacameña, diaguita y kolla. Asimismo, el padrón sería basado en la autoidentificación y no en la inscripción en Conadi, como había propuesto Chile Vamos. 

Durante la sesión se aprobó la propuesta del senador José Miguel Insulza (PS), que consistía en destinar un nuevo escaño a un chileno afrodescendiente, reseñó Cooperativa.

La Comisión también aprobó una indicación impulsada por la socialista Isabel Allende y otros parlamentarios de oposición de la Región de Valparaíso, referente a conformar una especie de estatuto especial para la elección del representante del pueblo rapa nui que, a diferencia de las demás comunidades indígenas, tendría un padrón especial, es decir, solo podrían votar los electores acreditados como pertenecientes a ese pueblo.

Controversias durante la sesión

En medio del debate, la comisión de Constitución del Senado rechazó la indicación presentada por el jefe de la bancada de Renovación Nacional, senador Rodrigo Galilea, quien buscaba sumar 15 escaños reservados entre los 155 convencionales. Finalmente esta indicación no recibió la votación suficiente para ser incorporado en esta etapa a la futura ley.

 También se generó una controversia cuando la senadora UDI Luz Ebensperger afirmó que para aprobar la reforma no se requiere de 3/5 de los votos, sino de 2/3 -es decir, 29 apoyos y no 26, como se pensaba-, pero la secretaría técnica de la Comisión precisó que el quórum necesario es de 3/5, ratificando lo sostenido por la oposición y el Gobierno advirtió que podría llevar el asunto al Tribunal Constitucional (TC).

Ebensperger también acusó una sobrerrepresentación que tendría el pueblo mapuche en caso de que el proyecto fuera aprobado en la Sala: “No es adecuada la representación y son supernumerarios”, aseveró.

Por su parte, el senador DC Francisco Huenchumilla subrayó que “el pueblo mapuche representa casi el 80 por ciento de la población indigena en Chile, pero además concurre a este escenario con toda su lucha, y probablemente no estaríamos hoy conversando de esto si no hubiera sido por toda la movilización y lucha que ha dado el pueblo mapuche a lo largo de este siglo”.

El debate en la sesión continuó respecto a otros aspectos de la reforma, como la incorporación de un artículo sobre inclusión de candidatos en situación de discapacidad, que fue aprobada por tres votos contra dos.

Quórum necesario

La decisión sobre los escaños indígenas aún no es definitiva, pues la reforma constitucional debe ser vista por la Sala de la Cámara Alta y con un quórum especial, que ni el bloque opositor, ni el oficialista tienen por sí solos para defender y promover sus respectivas propuestas.

Al respecto, el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, el socialista Alfonso de Urresti, señaló que aunque la votación alcanzada durante la noche del jueves es un avance positivo, “sigue siendo preocupante que la derecha y el Gobierno insistan en una fórmula y número de escaños que subrepresenta a los pueblos originarios, quienes en el último Censo quedan consignados como un 12,8% de la población que vive en Chile”.

“Además han levantado reserva de constitucionalidad frente al quórum para aprobar esta norma, tratando de subir el mismo y dificultar su aprobación final, situación que es lamentable”, subrayó tal y como consignó El Mostrador.

Desde Chile Vamos insiten en seguir buscando un acuerdo, pero no dan su brazo a torcer con su fórmula de padrón especial.

“Nos parece de sentido común que, si estamos todos a favor de establecer un sistema de escaños reservados, este contenga las medidas de protección adecuada de forma que podamos evitar que personas no indígenas incidan o intervengan en este espacio reservado que se está creando. La única forma de garantizar eso es a través de un padrón”, señaló el senador RN Rodrigo Galilea.

Mientras que la senadora UDI Luz Ebensperger, insistió en que la fórmula propuesta por la oposición no es adecuada.

“No podemos olvidar que aquí estamos frente a una modificación que se inserta en el contexto de un sistema electoral que ya existe. En ese sentido, es ilustrativo señalar que existen en nuestro sistema distritos de gran tamaño, mega distritos como Maipú que con más de 1 millón de electores tiene derecho a elegir 8 cupos. No tener esto a la vista en el debate pone en jaque el principio de la igualdad y proporcionalidad del voto entre los ciudadanos”, indicó.

Frente a la postura oficialista, el senador DC Francisco Huenchumilla advirtió sobre el “riesgo” que, ante la falta de acuerdos entre derecha y oposición, en sala no se alcancen los quórums y el proyecto fracase.

“Hablando claramente, en el Senado se requieren 26 senadores que voten a favor de esta reforma. Ese número de 26 senadores no lo tiene ningún bloque: ni el bloque de gobierno ni el bloque de oposición. Eso obliga, a buscar los acuerdos (…) si esta reforma, si este artículo no tiene un acuerdo entre las fuerzas políticas, corre el riesgo de que no tengamos legislación, y no haya participación de los pueblos indígenas”, explicó.

Sin embargo, Huenchumilla calificó la instancia como “histórica, porque por primera vez en la historia del Senado y del estado chileno, estamos resolviendo la posibilidad de que los pueblos originarios puedan participar como sujetos colectivos, en un ejercicio de soberanía popular que tiene por objeto redactar una nueva Constitución para Chile”.

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