La población Aurora de Chile no nació de una planificación urbana, sino del esfuerzo de sus propios habitantes. Desde la década de 1840, familias campesinas se instalaron en los márgenes de Concepción, en terrenos propensos a inundaciones. Con escombros, residuos y tierra rellenaron el borde del río Biobío para ampliar la superficie habitable y dar forma a un nuevo espacio urbano, fundado en 1892.