Esta semana, la empresa OpenAI, creadora de ChatGPT, informó que su sistema de inteligencia artificial hackeó totalmente por su cuenta a otra empresa de IA, en un incidente cibernético sin precedentes.
«Tuvimos un incidente de seguridad importante durante la evaluación de nuestros modelos», declaró el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, en un comunicado publicado en sus redes sociales, y que fue consignado por la prensa internacional.
«Hugging Face indicó la semana pasada que había detectado una intrusión en sus sistemas de procesamiento de datos que, según sus sospechas, había sido causada por un agente de IA que actuó por su cuenta de manera autónoma», detalla el reporte.
«Dada la sofisticación del agente, sospechamos que el ciberataque de la semana pasada podría haber provenido de un laboratorio de frontera. Y resulta que sí», apuntó por su parte un comunicado emitido por el cofundador y director ejecutivo de Hugging Face, Clément Delangue.
Para OpenAI, la principal lección de este incidente «es que la seguridad y la protección de los modelos deben mantenerse al ritmo de unas capacidades que avanzan rápidamente».
Delangue, en tanto, contó que estuvo las últimas 24 horas trabajando con OpenAI «y creemos firmemente que no hubo intención maliciosa de su parte. Es realmente alucinante que todo esto haya ocurrido de manera autónoma», enfatizó, comentando que este «podría ser el primer incidente de este tipo».
¿Cómo lo hizo?
Según explicó OpenAI en su comunicado, la intrusión fue causada por una combinación de sus modelos de IA, incluido el recién lanzado GPT 5.6 Sol y un modelo «todavía más capaz» que se está probando internamente.
Esta IA utilizó credenciales robadas y descubrió una vulnerabilidad previamente desconocida para acceder a los servidores de Hugging Face.
«Llegó a extremos para alcanzar un objetivo de prueba bastante limitado y encontró formas de acceder a información secreta que podía usar para hacer trampa en la evaluación», detallaron desde la firma empresarial.
