Reportero gráfico herido por la policía aún sin justicia

El 21 de mayo del año pasado el fotógrafo Víctor Salas recibió un golpe de fusta propinado por un carabinero mientras reporteaba las protestas en el centro de Valparaíso, golpe que lo hace casi perder su ojo y mantenerse hasta hace unos meses sin poder ejercer su profesión


Autor: Mauricio Becerra



El 21 de mayo del año pasado el fotógrafo Víctor Salas recibió un golpe de fusta propinado por un carabinero mientras reporteaba las protestas en el centro de Valparaíso, golpe que lo hace casi perder su ojo y mantenerse hasta hace unos meses sin poder ejercer su profesión.

Pese a los reclamos realizados por la Unión de Reporteros Gráficos y Camarógrafos de Chile y las pruebas documentales presentadas por sus colegas que muestran el instante de la agresión, aún no ha habido respuesta alguna de la investigación del hecho.

El profesional recibió un golpe de fusta en un ojo que lo mantuvo hasta hace poco tiempo alejado de sus actividades profesionales. Por ello, Salas ha debido ser intervenido quirúrgicamente en más de 4 oportunidades, logrando desde hace solo algunos meses volver a su trabajo con cierta normalidad.

Por ello, la Unión de Reporteros Gráficos y Camarógrafos de Chile emitió una declaración pública reclamando justicia.

La declaración acusa que “luego de un año aún no hay una condena civil ni algún tipo de sanción interna, en circunstancias que el crimen ha sido científicamente probado por peritos forenses de la brigada de homicidios de la policía de Investigaciones que además recopiló las declaraciones de la víctima y testigos”.

Los reporteros agregan que “luego de un año todos los antecedentes y testimonios fueron denunciados y presentados personalmente al Ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, sin obtener respuesta ni solución”.

A juicio de la Unión de gráficos y camarógrafos, “el Estado de Chile es responsable, ya que no instruye ni educa a quienes entrega las armas”.

La agrupación finalmente reprocha “el actuar del director de Carabineros y su institución, quienes se niegan a aportar a la verdad de este y otros crímenes de la policía uniformada, además de amparar la represión y violencia dolosa en el actuar de dicha institución”.



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