Las precarias condiciones y desnutrición que azotan al pueblo Wayú

La falta de agua; las deficiencias de la atención en la salud; la escasez de alimentos; corrupción; crisis fronterizas, y la falta de vías de acceso a las comunidades más lejanas, son algunas de sus razones.

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Foto: elmundo.es

El pueblo Wayú e autóctono de la península de La Guajira en Colombia y en parte de Zulia en Venezuela. Desde hace ocho años que han muerto más de 4.770 en hospitales o rancherías por las condiciones precarias en las que viven en los poblados. 

El magistrado de la Corte Constitucional de Colombia, Alberto Rojas Ríos, afirmó que “esto es una barbarie”; estas palabras fueron dichas ante el alto tribunal y la Procuraduría General de la Nación, en donde explicó las problemáticas estructurales de la ciudadanía. 

Las razones de estas muertes son diversas: la falta de agua; las deficiencias de la atención en la salud; falta de alimentos; corrupción; crisis fronterizas, y la falta de vías de acceso a las comunidades más lejanas. 

Foto: onic.org.co.

La Sentencia T-302 realizada en la Corte Constiucional afirmó que se constató que existe una vulneración masiva y generalizada de los derechos fundamentales de la etnia. El 2018 murieron 38 niños por desnutrición o causas asociadas a esta. 

“Confirman una verdad conocida desde hace varios años por los órganos de control, instituciones internacionales y organismos de la sociedad civil, y es que los niños y niñas wayúu todos los meses mueren de hambre”, aseveró la Corte Constitucional. 

El censo del Dane -responsable de las estadísticas oficiales de Colombia- afirmó que Uribia, ubicado en el norte de La Guajira, es el noveno municipio del país con mayor porcentaje de necesidades básicas insatisfechas (88,6%). 

Los niños wayúu, por las precarias condiciones en las que viven, salen a las vías Riohacha y Maicao para pedir limosnas -la última se encuentra en reparación-, lo cual es aprovechada por los infantes para llamar la atención de los viajeros. 

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Al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Regional La Guajira, parece no importarle las condiciones en las que viven las familias de wayúu, y solo les motiva la adjudicación de la millonaria contratación para la atención de la primera infancia en los territorios indígenas.

Foto: kaosenlared.net/

#YoSoyGuajira

Camilo Prieto, fundador y director del Movimiento Ambientalista Colombiano (MAC) contó que en una visita a El Cabo “decidí sentarme en la playa a contemplar el mar y reflexionar. De repente vi una mujer wayúu con su hijo pequeño entre los brazos, con una evidente desnutrición y unos ojos que lloraban sin lágrimas. Una caravana de motos pasaba cerca a ellos. Ver ese contraste entre la opulencia de traer un rally a un sitio tan apartado como la Alta Guajira con el hambre y la sed de la población, fue una escena altamente perturbadora para mí”. 

Así nació la campaña #YoSoyGuajira, que un inicio estuvo enfocada a realizar jornadas médicas para los infantes que padecían de desnutrición y llevar comida como semillas de arroz, frijol, arveja y avena a algunas rancherías. Todo el material era donado por los mismos colombianos a través de campañas regionales.

Hasta el 6 de diciembre de 2019 la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría General de la Nación, coincidieron en afirmar que el Estado colombiano no ha cumplido con lo ordenado por la Corte Constitucional en la Sentencia T-302, que declaró el estado de cosas inconstitucional en el departamento de La Guajira, además de la constatación de vulneración en la comunidad.

Fuentes: elheraldo.co, semana.com, onic.org.co