Ante las amenazas del magnate republicano, como mandataria interina, Delcy Rodríguez ha apostado por «encarar diplomáticamente a través del diálogo político» las tensiones, incluso a pesar de la «mancha» en las relaciones entre Caracas y Washington desde que «cruzaron la línea roja» al bombardear a Venezuela y secuestrar a su presidente Nicolás Maduro.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dejó en claro este jueves a la administración del mandatario estadounidense Donald Trump que si le tocara ir a Washington, iría de «pie» y «caminando», pero no «arrastrada».
Este pronunciamiento se da doce días después de los ataques militares perpetrados por Estado Unidos (EE.UU.) en contra de la nación caribeña que se saldó con un centenar de muertos y culminó con el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
«No es que la presidenta encargada tiene miedo porque está amenazada. No. Venezuela toda está amenazada (…) Yo les digo, si algún día me tocase, como presidenta encargada, ir a Washington lo haré de pie, caminando, no arrastrada. Lo haré con la bandera tricolor», afirmó Rodríguez ante la Asamblea Nacional como parte del mensaje anual para la rendición de cuentas de la gestión del Ejecutivo durante el año 2025.
Ante las amenazas del magnate republicano, Delcy Rodríguez ha apostado por «encarar diplomáticamente a través del diálogo político» las tensiones, incluso a pesar de la «mancha» en las relaciones entre Caracas y Washington desde que «cruzaron la línea roja» al bombardear a Venezuela y secuestrar a su presidente.
«Hay una mancha en nuestras relaciones cuando cruzaron la línea roja, atacaron, agredieron, mataron, invadieron y secuestraron al presidente Maduro y la primera dama. Es una mancha en las relaciones entre los Estados Unidos y Venezuelas (…) , pero la vamos a dirimir cara a cara con nuestra diplomacia», señaló.
En su alocución pidió un minuto de aplauso para jóvenes héroes y heroínas que murieron en combate contra las tropas estadounidenses.
“Honor y gloria a nuestros jóvenes humildes, venezolanos y venezolanas, que combatieron en la madrugada tan oscura del 3 de enero de 2026. Abrieron una nueva página en nuestra historia”, dijo.
También dejó en claro que el nuevo capítulo de diálogo político entre Caracas y Washington suponga «una muestra de debilidad» .
«No es que la presidenta encargada tenga miedo porque está amenazada. No: toda Venezuela está amenazada. Por eso llamo a la unión nacional, para que, con la soberanía por delante, demos la batalla diplomática», instó,
«Venezuela tiene derecho a relaciones con China, con Rusia, con Cuba, con Irán, con todos los pueblos del mundo y con Estados Unidos también», enfatizó, al tiempo que señaló que estos vínculos deben construirse «de manera respetuosa, en línea con la legalidad internacional».
Afirmó que, sin importar las tendencias políticas, los venezolanos «debemos ir juntos a defender nuestra soberanía y la paz de la República» y recalcó su posición firme y soberana: «Si me tocara ir a Washington, iré de pie, no arrastrándome».
Donald Trump insiste en que María Corina Machado «no tiene apoyo ni respeto»
El mensaje anual a la nación ante la Asamblea Nacional que pronunció la presidenta interina, coincidió prácticamente en el tiempo con el encuentro de María Corina Machado con Donald Trump en el que la opositora venezolana de extrema derecha le entregó al mandatario estadounidense la medalla del Premio Nobel de la Paz, el cual recibió en Oslo en diciembre pasado en medio de una fuerte polémica, justamente por promover un ataque e intervención militar contra su propio país.
El gesto fue percibido como un intento de Machado por congraciarse con Trump debido a su conocido interés por ganar ese galardón y la decepción que experimentó al no haberlo obtenido.
Sin embargo, el denominado «almuerzo de trabajo» se produjo a puerta cerrada en el comedor adyacente al Despacho Oval y sin la presencia de cámaras ni reporteros, algo inusual en el magnate republicano.
Además, se programó para coincidir parcialmente con la conferencia de prensa de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Ante los periodistas Leavitti, informó que el mandatario mantiene su evaluación previa sobre Machado, luego de ser cuestionada sobre un posible cambio de opinión.
Según Leavitt, la postura de Trump responde a una “evaluación realista, basada en lo que el presidente estaba leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional”.
“En este momento, su opinión sobre ese asunto no ha cambiado”, puntualizó la vocera.
«Creo que sería muy difícil para ella (Machado) ser la líder. No cuenta con el apoyo ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy amable, pero no goza del respeto necesario», afirmó Trump durante una rueda de prensa el pasado 3 de enero, horas después de los ataques contra la nación caribeña.
Un día antes del almuerzo con Machado, el inquilino de la Casa Blanca se refirió a Delcy Rodríguez como una “persona estupenda”, con la que Estados Unidos “trabaja muy bien” desde que asumió la presidencia interina.
La propia Rodríguez confirmó el miércoles que sostuvo una «larga, productiva y cortés conversación telefónica» con el mandatario estadounidense, en el marco del respeto mutuo.
«El día de hoy sostuve una larga, productiva y cortés conversación telefónica con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, desarrollada en un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos, así como de asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos», señaló la presidenta encargada de Venezuela.

