EEUU: Recién están controlando una fuga de petróleo de 14 años en el Golfo de México

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La Guardia Costera de Estados Unidos anunció el jueves que finalmente está conteniendo y recolectando petróleo del enorme derrame marítimo que comenzó hace 14 años en el Golfo de México, responsabilidad de la empresa Taylor Energy, y que se ha convertido en el desastre ambiental más prolongado en la historia de EEUU.

Se han recolectado más de 110 metros cúbicos de petróleo durante varias semanas, desde que se instaló un sistema de contención a unas 12 millas de la costa de Louisiana, informó la Guardia Costera.

La capitana Kristi Luttrell, quien supervisa el trabajo realizado por un contratista, el Grupo Couvillion, dijo que la contención es un hito importante que podría reducir significativamente el impacto del derrame. En septiembre se cumplen 14 años desde la tragedia.

Luttrell firmó un contrato con Couvillion el año pasado, después de que la empresa responsable del derrame no cumpliera con las órdenes de reparar el daño.

El éxito del sistema de contención podría ser un serio revés para los esfuerzos de Taylor Energy para detener el trabajo. La compañía presentó una demanda federal en diciembre, alegando que Couvillion no tenía la experiencia necesaria para instalar un sistema que capturara las fugas de petróleo de sus pozos, las que se rompieron cuando el huracán Iván derrumbó las paredes de un cañón de aguas profundas y hundió una plataforma petrolera.

En otra demanda, Taylor Energy también calificó de imprudente la orden de Luttrell de montar una respuesta más agresiva al derrame. La declaración apareció un día después de que The Washington Post revelara un análisis experto que contradecía las afirmaciones de la compañía de que casi no había petróleo en el sitio.

El análisis realizado por Oscar García-Pineda, un consultor de geociencias especializado en impactos por derrames de petróleo, estimó que Taylor Energy derramó entre 1,5 y 3,5 millones de barriles en el Golfo durante más de 14 años.

Sitio de extracción de petróleo de Taylor Energy.

Este y otros informes científicos sostuvieron la decisión de la Guardia Costera de emitir un ultimátum a Taylor Energy para que contrate a una empresa que construya un dispositivo para contener el petróleo. De lo contrario, la empresa enfrenta una multa de hasta US$40.000 diarios.

Las semanas de monitoreo por parte de la Guardia Costera muestran que el sistema de contención de Couvillion está funcionando, dijo Luttrell, y aunque el sistema estuvo completo y en pleno funcionamiento el 29 de abril, la empresa ya había comenzado a recolectar petróleo con 12 días de anterioridad.

Para extraerlo, el petróleo se bombea desde los tanques de almacenamiento de aguas profundas a un barco que lo lleva a la costa para separarlo del agua. El aceite que se puede recuperar se envía a una instalación receptora autorizada, mientras el resto se recicla o desecha.

La Guardia Costera afirma que el petróleo recuperado es propiedad de EEUU y que los ingresos de su venta se abonan a los gastos de Couvillion.

Timmy Couvillion, propietario y director ejecutivo de la compañía, afirma que está recolectando hasta casi 4 metros cúbicos (1.000 galones) de petróleo por día. «Estamos absolutamente orgullosos de lo que hemos logrado», dijo.

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Los trabajadores de la empresa han luchado contra el clima inclemente y las aguas turbulentas en la instalación del sistema, a veces empapados en petróleo y cuidando que el viscoso material no entre a sus unidades de trabajo.

La gran cantidad de aceite «no fue ninguna sorpresa», dijo Couvillion, considerando la longitud del brillo en la superficie y su olor agudo. Como resultado del trabajo, el brillo casi se ha ido, pero el petróleo no, dijo. «Es un recordatorio de que estos pozos deben ser tapados según el estándar del gobierno federal», dijo Couvillion y precisó que la contención es solo «una solución temporal a un problema en evolución», puesto que el material se sigue liberando en el medio ambiente.

Vista aérea del derrame de petróleo en el Golfo de México.

Durante los procedimientos en el tribunal federal de Nueva Orleans, donde se desarrolla el caso de Taylor Energy, el juez de distrito, Ivan Lemelle, preguntó directamente a la Guardia Costera y a Taylor Energy por qué la limpieza del Golfo ha demorado tanto.

Lemelle se dirigió a la abogada de la Guardia Costera en marzo, inquiriendo en las razones de que el esfuerzo de contención demorase 14 años: «Esto ocurrió en 2004. ¿Cuánto tiempo le toma al gobierno decidir qué hacer?» Erica Zilioli respondió que, según los nuevos datos, el sitio está expulsando más petróleo de lo que se pensaba anteriormente y que hasta ahora el gobierno dependía en gran medida de los informes contratados por Taylor Energy.

Cuando el juez preguntó a Taylor Energy por qué buscaba bloquear el esfuerzo de contención, el abogado de la compañía, Carl Rosenblum, emitió su pronóstico de que el sistema no funcionaría y agitaría el petróleo en el fondo del océano.

Lemelle resolvió que a pesar de los intentos de Taylor Energy, el problema seguía sin solución y contaminando el océano después de 14 años, por lo que alguien más debía hacerse cargo de una vez por todas.

Sobre la base de los resultados que informó la Guardia Costera, sus abogados están preparando una moción para declarar que los reclamos de Taylor Energy son discutibles y solicitar que se desestime el caso. Además, el Tribunal de Reclamaciones Federales, a través de la jueza Nancy B. Firestone, denegó el alegato de la compañía de evitar que el gobierno federal controle indefinidamente su fondo de US$430 millones, mientras determina cómo abordar el derrame.

El grupo Healthy Gulf, que se unió a la demanda actual en nombre de la Guardia Costera, celebró la noticia del éxito del sistema de contención llevado a cabo por Couvillion.

«Después de 14 años, nos alegra que la Guardia Costera esté tomando medidas para contener este derrame de petróleo fuera de control», dijo Dustin Renaud, portavoz de Healthy Gulf. «Ahora debemos asegurar una solución permanente y garantizar que un derrame como este no vuelva a pasar inadvertido». agregó.

Fuente: The Washington Post