La desigualdad social provoca mayor deforestación en América Latina

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Deforested conifer plantation and harvested logs

El aumento de la productividad agrícola y la expansión de las tierras a expensas de los bosques en América Latina son dos hechos relacionados con una mayor desigualdad social.

Esta premisa es parte de las conclusiones de un nuevo estudio realizado en el Centro para el Desarrollo y el Medio Ambiente (CDE), de la Universidad de Berna, en Suiza, citado por el portal Tendencias 21.

Este trabajo muestra que una mayor desigualdad aumenta la deforestación y una menor desigualdad protege mejor los bosques a largo plazo.

Por primera vez se analizaron los vínculos específicos entre las diferentes formas de desigualdad. Los autores concluyeron que «los desequilibrios de poder y la desigualdad económica desempeñan un papel en los procesos que causan la pérdida de los bosques tropicales«.

Sin embargo, los efectos de estos factores en el medio ambiente siguen siendo un tema de debate científico, señaló el estudio.

El equipo que desarrolló esta nueva investigación, dirigido por Graziano Ceddia, analizó en mayor profundidad el fenómeno y concluyó que «el aumento de la desigualdad dificulta la acción colectiva necesaria para proteger el medio ambiente».

Deforestación en Latinoamérica

La deforestación tropical es un importante contribuyente al cambio climático y a la pérdida de las funciones de los ecosistemas locales y globales.

América Latina representa una gran parte de los bosques tropicales restantes, pero también presenta tasas de deforestación muy por encima del promedio mundial. Aquí, el mayor impulsor de la deforestación es la expansión de las fronteras agrícolas, para satisfacer las demandas de los mercados internacionales.

El aumento de la productividad agrícola tiene el potencial de reducir la presión sobre los bosques remanentes, ahorrando tierra para la naturaleza, mientras continúa satisfaciendo las demandas mundiales de alimentos. Pero también puede aumentar la rentabilidad de la agricultura e incentivar la conversión de más bosques a tierras de cultivo.

Graziano Ceddia señala que la mejora de la productividad agrícola por sí sola no es suficiente para prevenir la expansión de esta actividad y la deforestación en América Latina y se hace necesario un marco jurídico e instituciones que hagan cumplir las políticas, normas y regulaciones ambientales.

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«Sabemos que las diferentes formas de desigualdad pueden afectar significativamente la forma en que se formulan las leyes ambientales», explica Ceddia en un trabajo sobre el tema.

Nuevas conclusiones

La novedad de este estudio es que su investigación establece la interacción entre la productividad agrícola, la expansión de las tierras de cultivo a expensas de los bosques y diversas formas de desigualdad.

El estudio examina tres formas diferentes de desigualdad: ingreso, tierra y riqueza. Los niveles de desigualdad son más altos y duraderos en el caso de la propiedad de la tierra y la riqueza.

«Los resultados del estudio sugieren que, en una situación hipotética de igualdad, el aumento de la productividad agrícola promovería la deforestación a corto plazo. Pero en un «escenario de igualdad» a más largo plazo, una mayor productividad agrícola en realidad conduciría a una mejor protección de los bosques», cita el portal Tendencias 21.

El estudio revela que los aumentos en cualquiera de las formas de desigualdad en última instancia promueven la expansión agrícola, «erosionando los beneficios ambientales potenciales de una mayor productividad».

Los resultados de este informe también indican que el efecto de la desigualdad en el ingreso es mayor que el de la desigualdad en la tierra o la riqueza.

América Latina presenta en la actualidad algunos de los niveles más altos de desigualdad en el mundo. «Si queremos asegurarnos de que el aumento de la productividad agrícola sirva para proteger los bosques tropicales, entonces el mensaje a los responsables políticos es claro: «Una distribución más equitativa del ingreso, la riqueza y la propiedad de la tierra no solo es más justa, sino también un medio eficaz para mejorar la protección del medio ambiente«, puntualizó.

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