Dos agencias de la ONU lanzaron este miércoles 21/10 un enérgico llamado para obtener «asistencia inmediata» para las comunidades que ya están sufriendo el impacto del patrón climático de El Niño más fuerte registrado en la historia.
«El actual episodio de El Niño podría ser de una intensidad sin precedentes, literalmente fuera de los gráficos de seguimiento que hemos utilizado durante las últimas 4 décadas, y alcanzará su punto máximo hacia finales de 2026, pero sus impactos se dejarán sentir mucho después», declaró Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Según la última Actualización Climática Estacional Global de la OMM, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical, epicentro del fenómeno extremo de El Niño, podrían subir hasta 3,8 °C por encima de la media entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Si bien una anomalía de 0,5 °C por encima de lo normal basta para que la OMM active una alerta de El Niño, Saulo destacó la preocupación de que el impacto de un El Niño impulsado por una brecha de 3,8 °C no tiene precedentes.
Los anteriores episodios de El Niño vinculados a anomalías de 3 °C trajeron «impactos muy sustanciales en todo el mundo», pero «estamos más allá de ese límite, fuera de nuestros registros, fuera de nuestras estadísticas sobre lo que podemos esperar», subrayó la jefa de la agencia.
«Ya estamos siendo testigos de fenómenos meteorológicos extremos y esperamos que se multipliquen y se propaguen en cascada a medida que se intensifique El Niño», señaló Saulo.
«Pero un El Niño poderoso no tiene por qué ser una receta para un desastre humanitario. Tenemos las previsiones científicas y las alertas tempranas para salvar vidas y proteger medios de subsistencia», agregó el experto.
Haciéndose eco del llamamiento de Saulo a favor de esfuerzos de prevención que refuercen la resiliencia de las comunidades más vulnerables del mundo, el jefe de ayuda de emergencia de la ONU, Tom Fletcher, describió el nuevo El Niño como un «coloso… una bola de demolición que probablemente impactará a América Latina, África oriental y meridional, Asia y el Pacífico con calor extremo, sequías e inundaciones».

50 millones amenazados por el hambre
Desde la ONU alertaron que unos 50 millones de personas podrían enfrentarse a un aumento del hambre debido a este fenómeno meteorológico.
De acuerdo a una estimación del Banco Africano de Desarrollo, los efectos de El Niño costarán a los países africanos entre 10.000 y 20.000 millones de dólares «y reducirá el PIB entre un uno y un dos por ciento».
Para apoyar los esfuerzos de resiliencia, el máximo responsable de ayuda humanitaria de la ONU anunció que ha liberado más de 50 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia para ayudar a 11 países en primera línea, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
«Con un El Niño potencialmente devastador en camino, las agencias de la ONU están ayudando a los países a incorporar la reducción del riesgo de desastres en los refugios y la preparación desde el principio, en lugar de reaccionar después de que ocurra el desastre», apuntaron desde Naciones Unidas.
En este punto, pusieron como ejemplo a Chile, mencionando que «los cambios en los patrones de lluvia han provocado inundaciones mortales en varias regiones» y destacando que «en el norte de Antofagasta, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ayudó a construir enormes barreras para contener torrentes de lodo y escombros».
Seguiremos informando.
