Un número récord de incendios forestales arrasa la selva Amazónica

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Focos de incendio cerca de Porto Velho, Estado de Rondonia, Brasil, 21 de Agosto, 2019. REUTERS/Ueslei Marcelino

El Amazonas está en llamas, de acuerdo con los datos recopilados por el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE), que ha informado un número récord de incendios forestales entre enero y agosto de 2019. Son más de 72.000 focos, de los cuales más de 9.500 han tenido lugar en la última semana.

Es cierto que las tasas anuales de incendios forestales en la Amazonía brasileña solo se han rastreado desde 2013. Sin embargo, esta región aún no ha alcanzado la temporada alta de incendios forestales y los números ya han aumentado un 83% respecto del mismo periodo del año pasado, superando el récord anterior, que fue en 2016, cuando hubo más de 68.000 incendios.

El clima húmedo del Amazonas ayuda a prevenir la gravedad de los incendios forestales durante la mayor parte del año, evitando que se propaguen y, a veces, incluso evitando que se generen. Pero a pesar de esto, la selva tropical más grande del mundo tiene una temporada de incendios que comienza en agosto y se extiende hasta noviembre, alcanzando su punto máximo en septiembre, lo que significa que acaba de comenzar.

Si bien estos incendios pueden ocurrir de manera natural, es muy frecuente que alguien los provoque intencionalmente, con el objetivo de limpiar el terreno para los ganaderos y agricultores que desean operar con fines comerciales.

«No hay nada anormal sobre el clima este año o la lluvia en la región amazónica, que está un poco por debajo del promedio», dijo a Reuters el investigador del INPE, Alberto Setzer. «La estación seca crea las condiciones favorables para la propagación del fuego, pero iniciar un incendio es acción de los humanos, ya sea deliberadamente o por accidente», agregó.

En un comunicado publicado este viernes, la NASA informa que la actividad general de incendios en el Amazonas está un poco por debajo del promedio de 15 años, pero recalca que ha sido superior a la media en los estados de Amazonas y Rondônia.

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Incendio en la selva amazónica cerca de Humaita, Estado de Amazonas, Brasil, 17 de agosto, 2019. REUTERS/Ueslei Marcelino

Mientras tanto, los residentes de São Paulo han experimentado apagones debido a los fuertes vientos y al exceso de humo, que el lunes oscureció los cielos durante aproximadamente una hora a las 3 p.m., hora local.

La responsabilidad política de Bolsonaro

Este año ha habido incendios forestales destructivos en todo el mundo, desde Siberia y Groenlandia hasta las Islas Canarias, donde 9.000 personas tuvieron que ser evacuadas. Naturalmente, esto ha provocado debates sobre el cambio climático impulsado por el ser humano y el clima anormalmente cálido experimentado en muchas partes del mundo.

Sin embargo, los incendios forestales que envuelven a Brasil plantean otro problema: la rápida tasa de deforestación que tiene lugar bajo el liderazgo del presidente autoritario y de extrema derecha, Jair Bolsonaro, quien asumió el cargo en enero de 2019.

En los últimos ocho meses, Bolsonaro ha cumplido las promesas preelectorales para relajar las regulaciones ambientales y abrir las tierras indígenas a la minería y la agricultura. Al mismo tiempo, ha reducido el presupuesto de la principal agencia ambiental de Brasil en un 24%, una decisión que podría explicar por qué las acciones de ejecución de esa agencia cayeron un 20% en seis meses, según los cálculos del New York Times.

Como era de esperar, el resultado es que las tasas de deforestación se han disparado. El mes pasado, fueron 278% más altas que en julio de 2018.

Pero la respuesta de Bolsonaro a los incendios forestales de Brasil parece ignorar en gran medida este hecho: «Solía ​​ser llamado Capitán Motosierra. Ahora soy Nerón, incendiando el Amazonas. Pero es la temporada de la quemazón».

Fuente: IFLScience