De perseguidor a prófugo

El perseguido de Toledo

Alejandro Robles afirma que Mauricio Toledo se convirtió en lugarteniente de Mancera en Coyoacán, con las autoridades capitalinas a su servicio
Publicado en

Columnas / México / Puebla

0 0


@onelortiz

En una tarde lluviosa de la última semana de agosto, arribé al Sanborns de Miguel Ángel de Quevedo y División del Norte, en el corazón político de la alcaldía Coyoacán, en la CDMX. Alejandro Robles me esperaba. Teníamos años de no vernos. Formado en el trabajo de base, Alejandro ha sido uno de los políticos más activos de esa demarcación en la última década y diputado de la entonces Asamblea Legislativa de la Ciudad de México. Se estrenó como diputado federal migrante por Morena en la actual legislatura. El motivo de la entrevista: la persecución de la que fue objeto por parte de Mauricio Toledo, que lo llevó a salir del país y pedir asilo en Canadá.

Me recibió con una sonrisa, sencillo, chocamos los puños, pedimos un té. ¿Por qué saliste de México y pediste asilo en Canadá? Se le borró la sonrisa. Con tono serio, contestó que por la persecución política y judicial de parte de Mauricio Toledo, que tuvo el beneplácito del entonces Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Alejandro Robles cuenta cómo al romper políticamente con Mauricio Toledo y tomar distancia, éste lo amenazó de muerte a él y a sus hijos;  puso gente a vigilar su hogar las 24 horas del día, a espiar y a filtrar llamadas telefónicas de él y de su esposa. Después vinieron las campañas de difamación: mantas en las principales plazas y calles de su distrito electoral, distribución de volantes, planas pagadas en periódicos, boicot a sus actividades legislativas y políticas, así como el envío de grupos de choque para agredirlo. Cuando hizo pública su decisión de sumarse a Morena, a las amenazas y campañas negras, siguieron la fabricación de delitos y la persecución judicial para aprehenderlo. En su defensa, agotó todas las instancias políticas y legales para terminar con el acoso, pero Toledo era intocable; apoyado por Mancera, sus redes de poder se extendían hasta el ámbito federal, por lo cual no le quedó otra que irse a Canadá.

Alejandro Robles es categórico al afirmar que Mauricio Toledo se convirtió en el lugarteniente de Mancera en Coyoacán, con lo cual las autoridades capitalinas quedaron a su servicio,  gozaba de impunidad para sus negocios y para eliminar a sus adversarios. Más aún, sostiene que esa red política y de corrupción persiste entre el ahora alcalde electo de Coyoacán, Giovani Gutiérrez y el coordinador de los senadores del PRD, Miguel Ángel Mancera, el cual considera como el “jefe de ese grupo criminal.”

Respecto a la fuga de Toledo y su proceso en Chile, Alejandro Robles afirma que debe ser traído y llevado ante los tribunales. No sólo por el inexplicable crecimiento de su patrimonio, sino por los medios y formas irregulares por los cuales se hizo de esos recursos. Confía en que las autoridades mexicanas lograrán su extradición.

La plática terminó. Dejé a Alejandro Robles preparándose para la próxima sesión de la Cámara de Diputados. La vida es una rueda de la fortuna. Ahora Mauricio Toledo quiere el estatus de perseguido político, cuando detrás de él deja una estela de corrupción y ahora se sabe, de amenazas y acoso. La política es de bronce.

También lee: ¿Perseguido o delincuente?

Para recibir noticias todos los días, puedes unirte a nuestro grupo de WhatsApp dando clic aquí

📲  bit.ly/2T7KNTl  📰  elciudadano.com


Comparte 👍

Comenta 💬