Oxford fue la capital de los asesinatos en la Inglaterra medieval

Un proyecto que mapea los casos de asesinato en la Inglaterra del siglo XIV ha revelado que la población estudiantil de Oxford era la más violenta de todos los grupos sociales o profesionales de su época

Los mapas nos sirven de guía o referencia para ubicarnos en el espacio. A nivel histórico, los planos antiguos de una ciudad nos pueden ayudar a comprender el contexto en el que se desarrolló la sociedad que la habitaba. En epidemiología, por ejemplo, el famoso caso del mapa de cólera del doctor John Snow, que describe la ubicación los barrios de Londres de mediados del siglo XIX, ayudó en su momento a ubicar el origen de la epidemia que causó estragos entre la población y obligó a las autoridades a tomar las medidas necesarias.

Ahora, otra macabra iniciativa cartográfica relacionada con el pasado ha señalado a la ciudad de Oxford como una de las más violentas del siglo XIV en Inglaterra.

¿En qué consiste el proyecto?

Los “Mapas de asesinatos medievales” son un recurso digital que traza escenas del crimen basándose en investigaciones traducidas de pergaminos forenses de hace 700 años. El sitio web, lanzado por el Centro de Investigación de la Violencia, de la Universidad de Cambridge, permite a los usuarios comparar por primera vez las causas y patrones de la violencia urbana en la Inglaterra medieval en tres ciudades: Londres, Oxford y York.

La base de la investigación se centra en estos pergaminos forenses, que eran catálogos de muertes repentinas o sospechosas deducidas por un jurado compuesto por residentes locales. Escritos en latín, incluían nombres, eventos, lugares e incluso el valor de las armas homicidas.


Utilizando los pergaminos y mapas históricos, los investigadores han construido un atlas callejero de 354 homicidios en las tres ciudades. Docenas de estos casos ahora tienen versiones en audio de las investigaciones, para que los usuarios puedan escuchar detalles de los archivos de casos medievales más sórdidos e intrigantes.

¿Cómo se investigaban los crímenes en la Inglaterra medieval?

Los pergaminos de forense incluyen accidentes, muertes repentinas, casos de “iglesias santuario” y muertes en prisión, todo lo cual registraron los forenses en turno.

Cuando se descubría una presunta víctima de asesinato en la Inglaterra de finales de la Edad Media, se buscaba al forense y el alguacil local reunía un jurado para investigar.

Un jurado típico estaba formado por hombres locales de buena reputación. Su tarea consistía en establecer el curso de los acontecimientos escuchando a los testigos, evaluando las pruebas y luego nombrando a un sospechoso. Estas acusaciones fueron resumidas por el escribano del forense en los mencionados pergaminos.

Estos informes, sin embargo, eran una combinación de trabajo detectivesco y rumores. Algunos jurados construyeron estratégicamente narrativas destinadas a influir en veredictos como el de defensa propia.

No hay ninguna evidencia que demuestre que los jurados mintieron intencionalmente, pero muchas investigaciones fueron guiadas por meras suposiciones basadas en la información disponible. En muchos casos, es probable que el jurado haya nombrado al sospechoso incorrecto.

Los incidentes de “iglesia santuario” involucraron presuntos delincuentes que se refugiaban en una iglesia buscando ampararse, lo que les otorgaba hasta cuarenta días para negociar con el forense. Muchos de estos casos terminaban con el destierro del reino: el delincuente confesaba y era dirigido a un puerto acordado a través del cual salían de Inglaterra para siempre, algunas veces hacia Tierra Santa.

¿Cuál fue la capital inglesa de los asesinatos?


El sitio web presenta un mapa de los homicidios de la ciudad de York durante su «edad de oro» del siglo XIV, cuando, impulsada por el comercio y los textiles, la ciudad floreció mientras la Peste Negra se desvanecía.

Muchos de los casos de York documentan disputas entre artesanos de la misma profesión, desde peleas con cuchillos entre trabajadores de curtidurías hasta violencia letal entre fabricantes de guantes. Pero la población estudiantil de Oxford era, con diferencia, el más violento de todos los grupos sociales o profesionales de cualquiera de las tres ciudades: la tasa de homicidios per cápita en Oxford fue de 4 a 5 veces mayor que la de Londres o York de finales de la Edad Media

A principios del siglo XIV, Oxford era también uno de los centros de aprendizaje más importantes de Europa. La ciudad tenía una población de alrededor de 7,000 habitantes, de los cuales alrededor de 1,500 eran estudiantes. Entre los perpetradores de Oxford con antecedentes conocidos, el 75% fueron identificados por el forense como clericus, al igual que el 72% de todas las víctimas de homicidio de Oxford. Durante este período, clericus se refería a un estudiante o miembro de la entonces joven universidad.

La investigación estima que la tasa de homicidios en Oxford durante la época medieval tardía era de aproximadamente de 60-75 homicidios por cada 100,000 habitantes. Esto es unas 50 veces mayor que las tasas actuales en las ciudades inglesas del siglo XXI.

¿Cuáles eran las razones detrás de estos índices de violencia?

Una ciudad universitaria medieval como Oxford tenía una combinación de condiciones letales. Los estudiantes eran todos hombres y normalmente tenían entre catorce y veintiún años, cuando eran más propensos a tomar riesgos y dejarse llevar por la violencia. Los estudiantes eran jóvenes liberados de los estrictos controles de su familia, la parroquia o el gremio, y arrojados a un entorno lleno de armas, con amplio acceso a tabernas y trabajadoras sexuales. Además de los enfrentamientos entre la ciudad y los estudiantes, muchos jóvenes pertenecían a fraternidades regionales llamadas «naciones», una suerte de pandillas que alentaban conflictos dentro del cuerpo estudiantil. Las discusiones entre estudiantes podían terminar en peleas callejeras masivas, armados con espadas y hachas de guerra. Las interacciones con trabajadoras sexuales podían terminar trágicamente cuando los estudiantes se volvían violentos.

Algunos casos de Oxford revelan divisiones entre académicos de diferentes partes de las Islas Británicas. El alojamiento a menudo se organizaba según las regiones de origen de los estudiantes, y las fricciones entre norteños y sureños, o entre irlandeses, galeses e ingleses, eran comunes.

Incluso los funcionarios del orden público (alguaciles, agentes y sargentos) estaban lejos de estar a salvo.

Sin embargo, la vida en los centros urbanos medievales podía ser dura, pero de ninguna manera se prestaba a la ilegalidad. La comunidad entendía sus derechos y utilizaba la ley cuando surgían conflictos.

El mapa interactivo puede consultarse en la página https://medievalmurdermap.co.uk El proyecto está encabezado por el Profesor Manuel Eisner, Director del Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge.        

                                                     
Con información de: www.cam.ac.uk      

Por: Gerardo Sifuentes

Foto: Agencia Enfoque

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