SNTE Puebla: disputa por el poder y las millonarias cuotas sindicales

Con unos 100 mil trabajadores –entre las secciones 23 y 51- el sindicato magisterial en Puebla genera alrededor de 120 mdp al año en cuotas de sus agremiados

Por Héctor Llorame

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) aglutina en Puebla a más de 100 mil personas sindicalizadas, que aportan cada quincena más de 5 millones de pesos por cuotas sindicales, cuyo gasto es un misterio por la opacidad de los dirigentes, quienes son acusados de enriquecerse a lo largo de su sexenio.

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La sección 23 agrupa a 73 mil trabajadores en activo adscritos al gobierno federal, y es liderada por Alejandro Ariza Alonso, mientras que la sección 51 tiene 33 mil integrantes adscritos al gobierno estatal, y es dirigida por Jaime García Roque.

A pesar de contar con un presupuesto anual proveniente de las cuotas sindicales, por varios años el SNTE recibió recursos económicos y en especie de la Secretaría de Educación Pública (SEP), desde vehículos o dinero para festejar el Día del Maestro o el Día de la Madre, hasta becas para hijos de sindicalizados.

Por la pandemia, los mandatos de Ariza Alonso y García Roque como secretarios generales se han extendido, de cuatro años a seis, pues el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que preside Alfonso Cepeda Salas, ha postergado varios meses la convocatoria para el proceso electoral, lo que ha generado descontento en el sindicato y ha fortalecido a los grupos disidentes que buscan impedir la continuación del grupo en el poder.

Recaudación millonaria en el SNTE

El estatuto del SNTE establece en su artículo 18 que cada persona agremiada debe entregar al sindicato el 1 por ciento de su salario cada quincena, porcentaje que es descontado directamente por la SEP, que a su vez deposita el dinero retenido en la cuenta bancaria de la dirigencia nacional.

De acuerdo con la Ley de Egresos del estado, en 2022 el salario mensual más bajo en el magisterio federal, fue de 6 mil 826 pesos, y los más altos iban de 50 hasta 80 mil pesos, mientras que para 2023, el sueldo más bajo parte de 8 mil 711 pesos y los más altos oscilan entre 60 y 90 mil pesos.

Si el salario promedio del personal sindicalizado es de 5 mil pesos quincenales, el 1 por ciento equivale a 50 pesos, pero al multiplicarlo por 100 mil personas se convierten en 5 millones de pesos, de modo que por las 24 quincenas del año serían al menos 120 millones de pesos anuales de cuotas sindicales.

Este dinero se suma a lo que se recauda por el “Fondo de ahorro”, al cual cada trabajador aporta voluntariamente 100 pesos cada quincena, para tener el derecho a solicitar préstamos.

Consienten al SNTE con dinero, becas y hasta autos

Por un convenio celebrado entre el SNTE y el gobierno estatal del panista Rafael Moreno Valle el 17 de septiembre del 2013, por seis años, hasta 2019, la SEP entregó al sindicato recursos públicos para realizar festejos, así como vehículos y becas para rifar entre el personal sindicalizado.

El reporte de los apoyos, publicado en el portal de transparencia del sindicato, revela que a la sección 51 le concedían cada año 2 millones 500 mil pesos como “Ayuda para actividades de jubilados” y otra cantidad igual para el Programa de Desarrollo Social, así como nueve autos para rifar entre el personal de Apoyo y Asistencia a la Educación Básica.

La sección 23 fue beneficiada con la entrega de 600 mil pesos para la celebración del Día de la Educadora; 400 mil pesos para el Día del Trabajador de la Educación; 892 becas para hijos de sindicalizados, así como 19 vehículos para rifar entre docentes de Educación Básica y el personal de Apoyo y Asistencia a la Educación Básica, todo esto solo en 2018 y sin mencionar otros festejos.

No obstante, se desconoce el destino del dinero y si de verdad se rifaron todos los vehículos, pues el SNTE advierte que no tiene la obligación de transparentar información específica del uso de recursos “en virtud de que no es una condicionante y/o requisito que se encuentre señalado en los acuerdos entre el sindicato y la autoridad”.

Aunque se buscó por vía telefónica a García Roque y Ariza Alonso para una entrevista sobre la situación en sus respectivas secciones, no hubo respuesta de ninguno.

Para conocer el desglose de los apoyos económicos y en especie que recibió el SNTE del gobierno estatal, se pueden consultar los siguientes enlaces: Sección 23 y Sección 51

La pugna electoral en el SNTE

Aunque se desconoce cuándo se emitirá la convocatoria, es inminente la renovación de los comités directivos de las secciones 23 y 51 del SNTE en Puebla, cuyos dirigentes buscan influir en el proceso electivo para garantizar la continuidad de su grupo.

El artículo 35 del estatuto establece que la sección sindical será electa cada cuatro años por la mayoría de los sindicalizados, mediante el voto directo y secreto, previa convocatoria emitida por el CEN, que fijará las reglas de la elección y validará los resultados.

Sin embargo, el mismo estatuto contiene “candados” que impiden la postulación de cualquier aspirante, sin importar el liderazgo o representatividad que tenga entre las y los agremiados.

Por ejemplo, para encabezar las secciones 23 y 51, el artículo 40 del estatuto exige tener como mínimo ocho años de antigüedad en el sindicato, además de ser parte del comité directivo saliente o haber estado en alguna administración previa.

Para aspirar a alguna secretaría del comité seccional, se requieren cinco años de antigüedad y haber ejercido algún cargo de representación sindical en alguna delegación o centro de trabajo.

Reclaman transparencia y rendición de cuentas

Antes del proceso electoral, grupos disidentes exigen que García Roque y Ariza Alonso rindan cuentas de las cuotas sindicales y recursos recaudados y ejercidos en los seis años de sus mandatos, además de transparentar los bienes muebles e inmuebles con los que cuentan ambas secciones del sindicato.

Juan Carlos Esquivel Bonilla, de Justicia y Democracia Sindical, una corriente de la sección 23, señaló en entrevista que la opacidad ha sido el sello de la actual administración, pues Ariza Alonso ha evadido la rendición de cuentas anual que debe llevarse a cabo en una asamblea general, en la cual deben someterse a votación los estados financieros del comité.

El docente refirió que desde hace un año su grupo demandó la intervención de las autoridades, pues solicitó por escrito emprender una auditoría al comité seccional, pero a la fecha no ha habido respuesta.

Jorge Rodríguez García, de Redes Sociales Progresistas Magisteriales, una agrupación de la sección 51, denunció que la dirigencia de García Roque se caracterizó por dar la espalda al magisterio en la pandemia, en la cual murieron unos 300 sindicalizados, así como en la lucha del pago retroactivo del aumento salarial el año pasado.

Además, lo acusó de emprender represalias contra quienes le han exigido cuentas cada que se ha ventilado su aparente vida de lujos, como cuando se difundieron videos de su supuesta boda en la playa, de un presunto viaje a Dubai, o cuando se dio a conocer que regaló una camioneta de lujo a su esposa, que también es docente.

Rodríguez García consideró que la tardanza para la emisión de la convocatoria se debe a que los dirigentes no han logrado construir planillas de unidad para ambas secciones, que incluyan a los diferentes grupos y al mismo tiempo beneficien los intereses de García Roque y Ariza Alonso.

Los “delfines” para la sucesión en el SNTE

De acuerdo con docentes y notas informativas, en la sección 51 del SNTE hay hasta ocho aspirantes a la Secretaría General, casi todos identificados como afines a García Roque, a fin de conservar su influencia en el sindicato, pero quienes son vistos como punteros son: Felipe Neri Morán Álvarez, secretario de Finanzas del comité directivo, y Raúl Alfredo Gómez Palacios, secretario de Créditos del Issstep.

Otros aspirantes son: Héctor Santaella Sosa, secretario de Trabajos y Conflictos de Educación Superior; Jorge Vázquez Machorro, secretario particular de García Roque; Juan Durán Martínez, secretario de Planeación Estratégica, y Norma Alicia Carreto Chalini, secretaria de Organización I.

En la sección 23 se ha mencionado hasta cinco posibles contendientes, de los cuales dos son percibidos como los favoritos de Ariza Alonso: José Luis Gonzáles Morales, su secretario de Finanzas, y Víctor Ortiz Flores, secretario de Créditos.

Otros interesados serían: José Luis Alfonso Molina, exsecretario de Finanzas; Horacio Omar Momox Sánchez, actual secretario de Promociones Económicas, y Eliuth Arturo Bravo González, secretario de Vivienda en funciones.

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Ilustración: Iván Rojas

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