Una nueva jornada de violencia sacudió Gaza con intensos bombardeos israelíes sobre áreas residenciales, incluyendo un mercado, un restaurante y una escuela que servía de refugio para desplazados. Estos ataques causaron la muerte de decenas de palestinos, entre ellos mujeres, niños y un periodista, elevando aún más el trágico saldo de víctimas desde el inicio de la escalada del genocidio.