El modelo económico impulsado por el Presidente Noboa, basado en ajustes fiscales, eliminación de subsidios y expansión del extractivismo, ha incrementado la pobreza rural, la inflación alimentaria y el desempleo juvenil, afectando sobre todo a las comunidades indígenas y campesinas. Por ello, el 22 de septiembre pasado, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, el Frente Unitario de Trabajadores, la Coordinadora Nacional de Estudiantes y otras organizaciones sociales convocaron a un paro nacional que ya cumplió 23 días.