En octubre de 1990, el cuerpo de Gervasio fue encontrado colgado de una viga en una casa abandonada en Talagante. Pese a que la justicia y la prensa hablaron de un suicidio, la familia siempre insistió en que se trataba de un asesinato. Tras la reapertura de la investigación en 2013 y la posterior exhumación del cadáver, los peritajes encontraron extrañas irregularidades que validarían la tesis del homicidio.