Cerca de 500 mil personas reafirman en las calles de Chile su compromiso por la educación

Con un primaveral día, las calles de Santiago nuevamente se llenaron de miles de personas que se manifestaron por la necesidad de una educación pública gratuita. En el norte y en sur del país, ni la lluvia ni el frío ni la represión fueron impedimento para que otros miles hicieran escuchar su grito hasta La Moneda.

En medio de falsas acusaciones de la prensa que señalaban un quiebre en la Confech, carabineros encapuchados infiltrados y disturbios en diferentes sectores de las ciudades, el movimiento estudiantil no pierde fuerza, exige un plebiscito para que sea la ciudadanía la que resuelva el conflicto y da un ultimátum al Gobierno para mañana. Mientras tanto, hoy a las nueve de la noche se convoca a un nuevo cacerolazo.

En Santiago, la marcha se inició antes de las 10.30 de la mañana. Esta vez en las afueras de la Universidad de Santiago, la enorme columna avanzó por la Alameda, Avenida España, Blanco Encalada y luego fue encorsetada por la pequeña calle Roberto Espinoza (paralela a Lord Cochrane) hasta el Parque Almagro, ubicado en calle Santa Isabel.

En el trayecto, se vio a secundarios, universitarios y trabajadores de la educación, pero además a pobladores, trabajadores de la salud, abuelos y niños, gritando consignas y levantando carteles.

Laura Ortiz, vocera de la Asamblea de Estudiantes Secundarios (Aces) llamó al ministro Bulnes a dar respuesta a las demandas, “a no evadir el foco central de las demandas, que es la educación gratuita y la re-nacionalización del cobre”.

Por su parte, Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, calculó la adhesión del magisterio en un 80% en el ámbito nacional.

Luego de la llegada al Parque Almagro, cerca de las 13 horas, los organizadores decidieron no continuar con los discursos y las manifestaciones musicales, en vistas de que la autorización de la marcha era hasta las 14 horas. Mientras algunos se quedaban en el pasto luego de la caminata, otros intentaron continuar marchando por Santa Isabel hacia el oriente o por el Paseo Bulnes y Nataniel Cox hacia la Alameda, lo que provocó los primeros altercados entre Carabineros y manifestantes, ampliamente cubiertos por la televisión.

En Antofagasta, por lo menos, seis mil personas marcharon por las calles, y en Iquique dos mil profesores y estudiantes recorrieron el centro. La Serena registró algunos enfrentamientos cerca del mall, aunque el grueso de los manifestantes intentó llegar a la Seremi de Educación, en el centro de la ciudad.

Valparaíso registró más de 30 mil personas que llegaron hasta las inmediaciones del Congreso. En este lugar se produjo uno de los momentos más polémicos de la jornada, cuando un encapuchado que salió de una barricada fue acogido en una caseta de seguridad de Carabineros, escapando de quienes lo identificaron como infiltrado.

En Talca, cerca de ocho mil personas se reunieron a las 11 de la mañana en plaza La Loba y Carabineros reprimió con dureza a quienes intentaron bloquear avenidas y en las inmediaciones de la Utal.

En Concepción la lluvia no fue impedimento para que 10 mil personas se congregaran en la Plaza Independencia y Chillán tuvo lo suyo con más de tres mil personas en la calle. En Temuco, desde las 18.30 horas se desarrolla una marcha. Valdivia, Puerto Montt y Punta Arenas sumaron más de 15 mil personas en las calles.

EVALUACIONES

Terminada la jornada diurna de movilizaciones, los principales actores, tanto del Gobierno como de los manifestantes, hicieron sus respectivas evaluaciones.

El primero en dirigirse a la prensa fue Giorgo Jackson, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (Feuc) quien desmintió al diario La Tercera que aseguró que el dirigente habría renunciado a la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) por diferencias con la mesa ejecutiva: “Quiero manifestar mi preocupación por la manipulación de la información con una intencionalidad que aún desconozco”, afirmó.

Camila Vallejo, presidenta de la Fech, calificó de exitosa la marcha, aclarando que el Gobierno es el único intransigente al no dar respuesta a las demandas del movimiento, dando un ultimátum para este miércoles al ministro Felipe Bulnes. Además, enfatizó en que si no hay solución pronta, llamarán a la realización de un plebiscito para definir el futuro de la educación del país.

Rodrigo Hinzpeter, ministro del Interior. quien no había hablado desde el viernes pasado, cuando felicitó a Carabineros por su actuación en la jornada del día anterior, indicó que estudiantes y profesores que convocan no tienen el control de las marchas.

“Los liderazgos también suponen responsabilidad, no sólo convocar a marchas a las cuales llega mucha gente”, señaló, aclarando que el derecho de manifestarse está vigente en nuestro país. Sin embargo, a esa hora, parlamentarios de oposición lo acusaban constitucionalmente “por vulnerar el derecho a reunirse libre e informadamente sin permiso previo, por no velar por el orden público y la interferencia ilícita con una suerte de Estado de Emergencia, el pasado 4 de agosto”.

Hinzpeter llamó a deponer las marchas ya que “ahora corresponde continuar con la discusión en el Congreso, donde están las puertas abiertas para ser recibidos y escuchados todos los protagonistas”. Dichas invitación fue desestimada por Vallejo: No volveremos a repetir los errores del pasado, respondió.

Las declaraciones de Hinzpeter, que dan a entender que la movilización en sí traería aparejada la violencia, se contradice con la visión del Oficial de Carabineros a cargo del dispositivo de seguridad, quien recalcó que son grupos minoritarios los que no respetan el trazado de la marcha y ocupan medidas violentas de manifestación, y que la mayoría de los asistentes se comporta pacíficamente.

En la capital, la quema de un automóvil en la intersección de Olivares y Nataniel Cox dio pie para que el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, realizara un punto de prensa en el lugar, repitiendo histriónicamente su negativa a dejar que próximas marchas se realicen por la Alameda. Dirigentes estudiantiles ya señalaron que realizaron actividades para recaudar fondos y reponer el vehículo, como se hizo semanas atrás en Valparaíso.

También se registró un incidente entre vecinos de un edificio del centro de Santiago y manifestantes, luego que desde el inmueble se les arrojara agua. En la azotea los manifestantes identificaron a un policía que guiaba el accionar de sus colegas por radio.

En el puerto de la Quinta Región, precisamente, un encapuchado ingresó al Congreso en busca de protección de Carabineros, ya que fue identificado por manifestantes como infiltrado. Fue fotografiado con y sin su rostro tapado y los diputados Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez calificaron de “muy grave” el hecho, exigiendo explicaciones a la policía.

La institución aclaró que «se trataba de un funcionario de civil de la Dirección de Inteligencia que realizaba su trabajo policial, conforme a la función que desarrolla. Fue en esos momentos que fue agredido por manifestantes y él se refugió en la guardia del Congreso». Sin embargo, no reconoció que el efectivo hubiese estado encapuchado participando en una barricada.

APOYO GLOBAL Y CACEROLAZO

Por último, diversas manifestaciones de apoyo a favor de las movilizaciones en nuestro país se realizaron en España, París y para esta tarde se convocó a una marcha en Buenos Aires que, desde el Obelisco, se desplazará hacia la Embajada de Chile. Importantes medios del mundo destacaron también la movilización en nuestro país.

El secretario de Relaciones Internacionales de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Eduardo Pereira, señaló a Radio Bio Bio que la manifestación en Chile demuestra que el modelo de educación chileno ha fracasado y que debe considerarse de una vez por todas a la educación como un derecho social.

También se registraron manifestaciones en Francia (cerca de la Torre Eiffel) y en Barcelona, desde donde enfatizaron el apoyo por una educación gratuita y de calidad.

Poco después de las 21 horas una nueva sinfonía de cacerolazos en apoyo al movimiento estudiantil se hizo sentir en Santiago y regiones.  Unas tres mil personas se reunieron en Plaza Ñuñoa, como lo vienen haciendo desde el pasado 4 de agosto.

También los hubo en Plaza Italia, donde convergieron estudiantes; en las afueras de la Casa Central de la Universidad de Chile y en los barrios Lastarria, Brasil, Yungay, República y Portugal (donde carabineros se enfrentaba con jóvenes en las afueras de Arquitectura de la Universidad de Chile).

 

También los hubo en Providencia, Las Condes, La Pintana, la Villa Francia, Quinta Normal y Estación Central.

Radio Bio Bio informó que estudiantes del Liceo Lastarria protestaron en calzoncillos para no ser acusados de “violentistas” en Av. 11 de Septiembre.

En Concepción las personas se congregaron espontáneamente en la Plaza Independencia, en Plaza Perú, Plaza Acevedo y en Plaza Condell.

En Viña del Mar los cacerolazos se concentraron en la calle Álvarez.

En Valdivia se reunieron cerca de 300 personas en la Plaza de La República.

La protesta de las ollas se repitió en Iquique, Antofagasta, La Serena, Valparaíso, Talca, Talcahuano, Cañete, Lebu, Coelemu, Temuco, Puerto Montt y Punta Arenas.

 

Por Cristóbal Cornejo

El Ciudadano

Fotos: Becerra y Kiko Espinoza

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