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Buenos Aires: el proyecto autogestionario del Hotel Bauen

El hotel Bauen fue un símbolo de la opresión neoliberal. Creado durante la dictadura militar argentina para recibir huéspedes en el mundial de fútbol del año 1978, fue centro de reunión de todas las expresiones del capitalismo nativo e internacional. Ante la crisis de 2001, los dueños decidieron cerrar y despedir a los trabajadores. Luego de grandes debates, éstos decidieron resistir y ocupar las instalaciones. Hoy es un intento de crear nuevas relaciones sociales. En el centro de la ciudad de Buenos Aires repercuten las voces de la libertad.

La lucha por mantener la fuente de trabajo del personal del Hotel Bauen, de la Ciudad de Buenos Aires, comenzó en el año 2003, cuando los empresarios que lo manejaban desaparecieron, dejando el establecimiento hotelero a la deriva.

La toma de la decisión de mantener el hotel abierto y funcionando fue unánime entre los 150 trabajadores que en ese momento se desempeñaban en el establecimiento.

Pero el comienzo fue muy duro para todos, sin excepción. Había que levantar el hotel en todo sentido.

Después de varios meses de permanecer cerrado, la re-apertura exigía diversas remodelaciones y un reequipamiento integral. Y eso significaba dinero, que no había en esos momentos…

LA SOLIDARIDAD COOPERATIVA

Pero la solidaridad cooperativa apareció rápidamente. Los trabajadores del Bauen se contactaron con otras empresas recuperadas, sindicatos, mutuales y cooperativas de trabajo, que desarrollan diversas actividades. Y así fue como se implementó el trabajo solidario para remozar el hotel.

Pero mientras el personal del Bauen trabajaba, aparecieron los intentos de desalojo. Y también en estas situaciones, apareció la solidaridad no sólo del cooperativismo de trabajo, de otras empresas recuperadas, sino también de diversas organizaciones sociales.

Frente a esta situación, la diputada nacional Victoria Donda presentó ante la Cámara Baja un proyecto de ley que apunta a la expropiación del establecimiento hotelero y su entrega al personal del mismo.

Las 150 familias del Hotel Bauen están esperando que este proyecto sea tratado en el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación, a efectos de que el proyecto se convierta finalmente en una palpable realidad.

Y mientras esto sucede, los integrantes de la Cooperativa de Trabajo Buenos Aires Una Empresa Nacional Limitada se abocaron a remozar el hotel, apuntando a que recupere el brillo y el prestigio que supo tener en una época.

A partir del momento en que el Bauen comenzó a recibir importantes contingentes turísticos, de Argentina y del exterior, y ello generaba recaudación, comenzaron las inversiones destinadas a refacciones y equipamiento.

EL HOTEL RECUPERÓ SU ESPLENDOR

Así fue como el Bauen fue remozado prácticamente en forma total, recuperando el esplendor de otras épocas. Hasta la pileta de natación fue recuperada y puesta en funcionamiento, jerarquizando notablemente el nivel del establecimiento hotelero.

Esto no ha sido otra cosa que el resultado del trabajo solidario, del esfuerzo propio y la ayuda mutua, premisas que han sido aplicadas con toda rigurosidad y que finalmente produjeron los resultados deseados.

MOVIMIENTO DE EMPRESAS RECUPERADAS

Ni los militantes más optimistas ni los políticos mejor intencionados que apoyaron la recuperación de empresas a manos de los trabajadores en 2001 imaginaban que, ocho años después, casi todas ellas seguirían funcionando. El prejuicio que explica que para manejar una empresa es necesario un saber especializado ya cruje bajo el peso de la realidad: miles de trabajadores sin experiencia en gestión llevan adelante empresas allí donde fracasaron personas supuestamente preparadas.

Para justificar las excepciones suele explicarse que los trabajadores parten de una inversión ya realizada, que no hay nadie llevándose una parte significativa de la rentabilidad de la empresa cada mes o que no pagan Impuestos a las ganancias, entre otros argumentos. Pero quien se aproxima a cada caso en particular puede conocer algunos rasgos únicos que explican el éxito donde había fracaso.

Es el caso del Hotel Bauen , donde además de esas variables económicas influye un cambio fundamental en la forma de trabajar: para la gestión actual el objetivo es crecer con el hotel, mientras que los dueños anteriores lo utilizaban para una compleja trama financiera.

“Construyeron el edificio con un préstamo del Estado, del Banade, del que no se pagó ni una cuota. Con esa ganancia, el grupo económico hizo dos hoteles más: uno acá a la vuelta y otro en Brasil. Cambiaron de razón social por lo menos siete veces para licuar deudas”, explica Federico Tonarelli, uno de los encargados de Relaciones Públicas del hotel. Lo que queda claro es que la gestión empresaria anterior no buscaba simplemente una rentabilidad razonable. “Para que te des una idea, el hotel nunca fue registrado como tal; hasta hace poco llegaba una boleta de ABL por habitación. Nosotros lo registramos como hotel”, continúa Tonarelli.

Cuando los trabajadores entraron a Callao 360 en 2003, el edificio llevaba casi un año y medio cerrado. Lo que no había sido saqueado o vendido estaba muy deteriorado. Los trabajadores comenzaron por limpiar un salón que alquilaron para una fiesta de 15 años. Poco a poco, sin llevarse un peso ellos mismos, fueron arreglando otras partes del hotel para generar más ingresos. “Es cierto, hoy hay una autoexplotación para hacerlo crecer. Los retiros son bajos, pero la diferencia es que desde el comienzo ves que las cosas mejoran; no son promesas y nada más. Y generamos más de cien puestos de trabajo”, señala.

Los trabajadores llevan invertidos cerca de 4,5 millones de pesos en el edificio. El año pasado destinaron 800 mil pesos para la estructura de hierro y vidrio, que estaba muy deteriorada. Las asambleas donde se deciden inversiones no son fáciles. Además de las necesidades personales que se podrían satisfacer con ese dinero, existe una gran incertidumbre respecto de la situación legal. “Nos falta seguridad jurídica”, ironiza Tonarelli. Aun así, los trabajadores siguen apostando al negocio que les da de comer: la cooperativa está preparándose para reabrir el piano-bar y el teatro.

“No todos entienden qué es ser socio de una cooperativa. No cambiás de un día para el otro; por eso muchos se fueron”, explica María del Valle, una de las socias que está desde el comienzo. Para aumentar el compromiso y evitar que alguien se sienta sólo un empleado, la diferencia salarial entre socios originales y los nuevos es de 200 pesos. “Los costos mensuales del hotel rondan los 500 mil pesos, retiros incluidos, y en temporada alta, que para nosotros es sobre todo en invierno, podemos llegar a facturar un millón y medio. Pero es muy inestable: con lo de la gripe porcina, por ejemplo, la ocupación hotelera de la ciudad bajó cerca de un 35 por ciento”, indica Tonarelli. Los únicos créditos que recibieron fueron para mejorar el sistema de refrigeración y los han pagado totalmente.

INTEGRACIÓN CON SECTORES DE ECONOMÍA SOCIAL

Eva María Lossada (foto),  titular del Consejo de Administración de la cooperativa, es una luchadora incansable en procura de una mayor integración de la entidad que preside con el resto del movimiento cooperativo, no sólo de Argentina, sino también del exterior.

”Recientemente – señaló – hemos firmado convenios intercooperativos de intercambio de servicios con tres cooperativas y una mutual de la ciudad de Mar del Plata. Nosotros ofrecemos a sus asociados alojamiento en el Hotel Bauen, en la ciudad de Buenos Aires, con tarifas corporativas preferenciales. Y las cooperativas y mutuales, a su vez, ofrecen sus servicios para nuestros asociados en similares condiciones en que se los brindan a sus propios miembros”.

“Esto – expresó Lossada – no es otra cosa que integración. Con esto, damos cumplimiento a uno de los principios cooperativos, que establece la colaboración entre cooperativas. Y la mejor manera de hacerlo, es integrándonos con las entidades de la economía social de todos los sectores, de distintas provincias argentinas”.

“Pretendemos -prosiguió- que los cooperativistas del interior del país que viajan a Buenos Aires, se alojen en el Hotel Bauen. Y que, por el hecho de estar en una entidad cooperativa, se sientan como en su propia casa”.  La dirigente agregó seguidamente que “nuestras aspiraciones de integración no terminan en el territorio argentino. También apuntamos a que los cooperativistas de América Latina y de otros países del mundo que viajen a Buenos Aires, se alojen en el Hotel Bauen”.

“Nuestro deseo -dijo luego- es recibir en nuestra casa a los cooperativistas de todo el mundo. Esto constituiría una gran satisfacción para todos los que integramos la cooperativa del Hotel Bauen”.

“Estamos abiertos –prosiguió la dirigente– para firmar convenios con cooperativas de Argentina y del exterior, porque esta es la mejor manera de cooperar entre nosotros y dar cumplimiento a lo que establecen las reglas de oro de nuestro movimiento solidario”.

“La integración es la mejor herramienta para que los cooperativistas podamos solucionar nuestras dificultades”, dijo la dirigente cooperativista.

Lossada concluyó expresando que “el Hotel Bauen ha recuperado su esplendor, en función de las importantes inversiones que hemos realizado en los últimos meses con el objetivo de reubicarlo en  su tradicional nivel y jerarquía internacional. Cortinados, alfombras, remozamiento de habitaciones, sistema de aire acondicionado y la próxima puesta en marcha de la pileta de natación, son parte de las renovaciones que hemos efectuado en nuestro establecimiento hotelero. Los cooperativistas podrán gozar de nuevas instalaciones, con un alto nivel de confort”.

Cabe consignar que recientemente el Hotel Bauen ha firmado también un convenio con los directivos de Fedetur, la Federación de Cooperativas y Mutuales de Turismo, que preside el dirigente Alberto Lettieri,  a los efectos de establecer un intercambio de servicios en el marco de los acuerdos de intercooperación.

También en los últimos días, han firmado convenios intercooperativos no sólo con entidades de primer grado, sino también con distintas federaciones y confederaciones, no solo para que sus miembros se alojen en el Hotel Bauen, sino para que puedan utilizar el establecimiento hotelero para realizar congresos, jornadas, seminarios, asambleas y todo tipo de reuniones del sector.

Explicó a continuación que los dirigentes de Argentina o de cualquier país del mundo que deseen comunicarse con el Hotel Bauen para la firma de convenios, pueden llamar al teléfono 54-11-43739009 o a través del correo electrónico, escribiendo a [email protected]

Documental

Página Web

Artículo relacionado: “Industria Zanon: la experiencia de una fábrica sin patrones”

FUENTES:

Lsqueluchan/Esteban Magnani

Prensa Cooperativa

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