Campaña de criminalización de okupas en la prensa chilena

Luego de la muerte de un chico que portaba una bomba y se reconocía anarquista, la prensa chilena se lanzó en una feroz campaña de criminalización del movimiento libertario y las casas okupas


Luego de la muerte de un chico que portaba una bomba y se reconocía anarquista, la prensa chilena se lanzó en una feroz campaña de criminalización del movimiento libertario y las casas okupas. Ahora hasta el descubrimiento de una par de plantas de cannabis y un túnel en una casa vecina a una biblioteca ácrata da pie para relacionar ambos hechos.

La muerte de Mauricio Morales el 22 de mayo, cuando explotó una bomba que llevaba en su mochila, dio el pie a una grosera campaña de los medios masivos contra diversas expresiones anarquistas y experiencias okupas. Recurriendo a antojadizas generalizaciones, groseras tergiversaciones y estableciendo relaciones que no existen, la prensa está modelando una distorsionada percepción social.

El efecto perseguido pareciera ser la instalación de un prejuicio en la población sobre  las casas okupas desperdigadas por muchas ciudades del país, el movimiento libertario o, incluso, a cualquiera que se vista de negro.

Hasta el momento la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público no ha logrado establecer relaciones entre casas okupa y las más de 70 bombas que desde el 2006 han explosionado en bancos, cuarteles policiales o el Consejo de Defensa del Estado. Pero la prensa dice otra cosa.

Así ocurrió este martes 2 de junio, cuando despachos en directo desde el centro de Santiago daban cuenta del hallazgo de un túnel de 4 metros de profundidad en la casa ubicada en Santo Domingo 2409. El descubrimiento fue luego de que Sophie Violette Gerard denunciara por violencia intrafamiliar a Rodrigo Vega Morales. Al concurrir la policía halló unas matas de cannabis y la excavación.

Como la casa se halla en la misma cuadra que la biblioteca Sacco y Vanzetti, la prensa aprovechó de instalar la noticia como el hallazgo de un túnel en una casa okupa. Así lo informaron los canales de televisión ese día, en cuyas notas mientras se hablaba del túnel se mostraban imágenes de la muerte de Morales.

La noticia publicada al otro día por La Tercera llevaba como título: “Encuentran túnel e incautan marihuana desde casa okupa en el centro de Santiago”. La relación establecida ara sostener tal titular decía: “El inmueble es vecino a una casa okupa que era frecuentada por Mauricio Morales, el joven que falleció el 22 de mayo tras estallarle una bomba casera”.

El Mercurio del miércoles 2 de junio fue más allá y tituló que “Policías critican a fiscales por los casos «okupas» y bombazos” (Página 1, cuerpo C), noticia en que dan cuenta de una reunión sostenida por la Comisión de Control de Inteligencia de la Cámara de Diputados, representantes de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), Carabineros y de la Policía de Investigaciones (PDI).

La nota es ilustrada por una imagen de la casa allanada el día anterior y una breve nota describiendo el hecho. Incluso sostienen que “Ya a comienzos de enero de este año, Carabineros había logrado establecer un nexo entre el movimiento «okupa» y los bombazos que indaga la Fiscalía Metropolitana Oriente”.

El argumento es la detención de Gustavo Fuentes Aliaga el 31 de diciembre de 2008 por apuñalar a su novia. Como dicho sujeto alguna vez fue a una casa okupa, como miles de otros jóvenes de Santiago, se acusa una vinculación directa con dichos centros sociales.

También El Mercurio relaciona de esta forma 2 fenómenos mucho más complejos. El diario sostiene que “durante la investigación de los «okupas» y los bombazos las policías han realizado diversas acciones de monitoreo, allanamientos, puntos fijos e interceptaciones telefónicas”.

Dichas informaciones apuntan a reducir la diversidad de expresiones ácratas que existen en Chile a hechos de violencia. “Incluso cuando hablan del ‘movimiento okupa’ los medios están dando palos de ciego –confiesa Rodrigo, quien participa del okupa AKI, ubicado en República 550 – si son distintas expresiones y personas que ante la carencia de espacios para poder vivir o realizar actividades culturales se toman un espacio. Que tengan en común el atreverse a no asumir la exigencia de pagar por vivir es otra cosa”.

DE LAS TOMAS A LOS OKUPAS

La Tercera ha publicado que tiene su origen en Londres y Barcelona. Si bien, en dichos países hay okupas desde mediados de los ’70, existiendo algunos vínculos con las organizaciones criollas, dicha forma de tomarse los espacios tiene raíces más profundas, como el movimiento Probo de Amsterdam a fines de los ’60.

Otra tergiversación que han dado los medios es acusar que las expresiones okupas son copia de tales expresiones de Europa, invisibilizando que la emergencia de okupas está ligado a las tomas de terrenos que tienen una larga tradición en la historia de Chile.

El historiador Gabriel Salazar, comenta a El Ciudadano que “las experiencias de autogestión no son huérfanas. Si los peones del siglo pasado tuvieron como único espacio de autonomía el marcharse por los campos, los jóvenes tienen hoy la cultura. Además, la toma de un terreno o una casa es una práctica muy antigua, desde la Independencia se expresó en la toma de sitios suburbanos y el arranchamiento de sectores mayoritarios de la población. Siempre hubo un déficit habitacional y de espacios considerable, además que las pocas viviendas que se construyen están sujetas a una especulación financiera gigantesca. Esto genera un número importante de sujetos desafectos a tal forma de gestión del hábitat, que no pueden acceder a la forma de uso del espacio a través del dinero”.

El Ciudadano

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