sábado, octubre 19, 2019

IX Congreso Internacional de Parteras Tradicionales

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El IX Congreso Internacional de Parteras Tradicionales: “Buceo en las aguas sagradas del parto” fue organizado por la Red Nacional de Parteras Tradicionales de Brasil y se llevó a cabo los días 3 al 8 de noviembre del año 2013 en Olinda e Igarassu, departamento de Pernambuco, Brasil. Este congreso reunió a Parteras Tradicionales de varios países latinoamericanos, tales como México, Colombia, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil, siendo este último el epicentro en el cual se presentaron parteras tradicionales rurales, indígenas y afrodescendientes quilombolas. En el marco de este encuentro se incluyó también dentro del programa, por primera vez, el I Encuentro de Doulas de la Tradición.

¿QUÉ ES UNA PARTERA TRADICIONAL?

Según la Organización Mundial de la Salud, una Partera Tradicional (PT) es la persona que asiste a la madre durante el parto y que ha adquirido sus conocimientos iniciales de partería por sí misma o por aprendizaje con otras parteras tradicionales (1). Este conocimiento la conduce a ser reconocida como una óptima agente de salud, que asesora, asiste y acompaña todo el proceso de gestación (pre-natal), parto y post-parto.

Las PT han sido históricamente las especialistas en abordar estas temáticas. La experiencia del parto acompañado y atendido por una PT no es algo nuevo en la historia de la humanidad, ni algo exclusivo de ciertos países. No hace muchas generaciones atrás las personas nacían –y siguen naciendo– acompañadas por Parteras Tradicionales.

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En toda Latinoamérica y El Caribe existen PT activas en su labor, y en la mayoría de los casos desempeñan su trabajo al margen de instituciones públicas o privadas de salud, desenvolviendo su trabajo al servicio de la comunidad. Éstas salvan incontables vidas, a la vez que dan apoyo y orientación a las familias. Sin embargo, su labor muchas veces no es reconocida, ni mucho menos remunerada. Resulta lamentable que en ocasiones solo se resalta su labor cuando se presenta un problema de salud para la madre o el/la bebé. Los ministerios de Salud de cada país no les brindan apoyo suficiente en cuanto a capacitaciones y protección social para desempeñar su ocupación, quedando completamente desprotegidas y en ocasiones estigmatizadas por la sociedad a partir de la visión colonizadora desde la medicina occidental.

Existen lugares aislados en nuestro continente donde las mujeres no tienen acceso a centros primarios de salud, siendo las PT las responsables de brindar toda la protección y asesoramiento para los controles prenatales, parto y post-parto, inclusive los neonatales. Las PT atraviesan montañas, ríos y la propia selva para cubrir las necesidades de las gestantes y del recién nacido. Ellas realizan esta labor con mucha entrega, mantienen vigentes sus tradiciones ancestrales y las sabidurías que les han sido transmitidas por generaciones. Lo maravilloso de esto es que de esta manera se mantiene vivo un patrimonio inmaterial propio de cada cultura. Sin embargo, es aquí donde los gobiernos se lavan las manos de su responsabilidad de cubrir accesos básicos de salud para las personas, relegándole así toda la responsabilidad a las PT.

En toda Latinoamérica y en El Caribe se viven realidades diversas; sin embargo, la lucha de las PT afronta los mismos enemigos: la ausencia de reconocimiento a su labor, la desprovisión de material sanitario básico y de salud en caso de emergencias, la persecución desde la medicina oficial para ejercer legalmente su trabajo, la violencia institucional al momento de inscribir a un recién nacido, la estigmatización social, entre otros.

LAS PARTERAS SALVAN VIDAS

Según una declaración reciente de la ONU, existe una escasez de 7,2 millones de médicos en el mundo. En Brasil, solo censadas, existen 60.000 Parteras Tradicionales con ejercicio de la profesión vigente. En países como Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, México y Haití, las PT poseen una participación activa en la asistencia de los nacimientos. Los agentes de salud son ellas, a pesar de que, como manera de promover sus conocimientos, son capacitadas y apoyadas esporádicamente por ciertos programas de los gobiernos, con el fin de “ayudarlas”. Se les entrega botiquines y bolsas de asistencia donde se incluyen implementos como tijeras, guantes, gasas, etc. Como es natural, los contenidos de esta bolsa se agotan pronto, y se les exige seguir trabajando con estos implementos para poder ejercer. Esto evidencia lo abusivo de estas prácticas, ya que su trabajo no es remunerado por nadie y son ellas quienes finalmente resultan responsables de muchas vidas.

“Nunca las parteras hemos sido las responsables de la mortalidad materna infantil. Es la falta de comida, es la falta de agua, es la explotación a la tierra, la expropiación de la gente de sus territorios; es la pobreza, de la cual no se hacen cargo los sistemas económicos mundiales, lo que provoca la muerte, son sus incapacidades las que matan a las personas. Las parteras, antes que todo, lo único que hemos hecho es salvar vidas y acompañar procesos naturales de manera respetuosa”, comenta Suely Carvalho, Partera Tradicional brasileña con 40 años de profesión vigente. Suely ha atendido más de 5.360 nacimientos, es fundadora de la Escuela de Parteras Tradicionales de Brasil y Coordinadora del Congreso de PT. Ella nos cuenta que pasó siete años cargando el bolso de otras PT como manera de ser aprendiz de ellas. “Ahí fui aprendiendo los rezos, las maniobras, la tradición, sin ninguna medicación alópata. Solo con la naturaleza y nuestra fe quería recuperar la tradición de mis abuelas, también parteras tradicionales (2).

En contraposición al gran número de PT en los países mencionados, países como Chile, Argentina y Uruguay presentan una cantidad mucho menor de PT. Esto es debido al exterminio de los pueblos indígenas, y, por consiguiente, de sus tradiciones ancestrales. De la mano a esto han irrumpido de súbito en nuestra cultura políticas globalizantes de salud, promovidas desde el Banco Mundial. Sin embargo, existen en Chile Parteras Tradicionales provenientes de etnias supervivientes, como la Mapuche y la Aymara, PT rurales y también urbanas, que trabajan en las ciudades. Todas ejercen su oficio un poco al margen de la legalidad, y muchas han dejado de ejercer por miedo ante la persecución gubernamental y médica.

En Chile, el Programa Orígenes de Conadi y el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (Pespi – Ministerio de Salud) han promovido un programa de salud para incorporar a las PT indígenas Aymaras a los hospitales públicos. La práctica del Parto Intercultural Aymara surge el año 2004 en el Hospital de Iquique, donde se implementó como un modelo de atención de parto único en el país, y fue diseñado para atraer a las mujeres Aymaras de sectores rurales que se resistían a atenderse en un hospital (3).

No obstante esta iniciativa ha sido de gran ayuda para un grupo específico de la población, favorecida por este programa, el servicio de atención de partos de este tipo es exclusivo para mujeres de la misma etnia, es decir, continúa siendo un sistema excluyente, que no solo determina quiénes pueden nacer de cierta manera, sino que también somete a las PT a un sistema médico donde en cierta forma se disfrazan sus prácticas ancestrales, relegadas a una sala de hospital descontextualizada de sus principios y tradiciones.

En este sentido, una de las temáticas relevantes en el Congreso fue la disusicón sobre la utilización y tergiversación del uso de ciertos conceptos y principios que sintetizan generaciones de experiencias en la tradición de culturas que preservan prácticas sagradas, como lo es el nacimiento. Podemos apreciar que instituciones clínicas y programas de salud han venido pronunciando –a manera de vanguardia– los términos interculturalidad y humanización (que conllevan principios de sabiduría ancestral), utilizándolos a la ligera y de manera superficial, con fines lucrativos, y banalizando temáticas serias y profundas. Universidades, hospitales, clínicas, asociaciones, ONGs y variados movimientos imprimen la creencia de que “humanización” e “interculturalidad” es lo que ellos practican faltando a la verdad en los hechos históricos.

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EL CONGRESO

Fue organizado por la Red de Parteras Tradicionales de Brasil y por la ONG Cais do parto, que lleva 23 años de existencia, fundada por Suely Carvalho. A diferencia de otros años, este Congreso no obtuvo apoyo económico de ninguna organización gubernamental o privada. Debido a esta ausencia de recursos llevaba cuatro años sin realizarse, y fue posible concretarlo a partir de un llamado a través de Internet donde se generaron diversas redes de apoyo para que éste fuese realizado con o sin dinero. Se propuso una fecha, y las distintas escuelas de PT de Sudamérica (México, Argentina y Brasil), sumadas a PT que trabajan de manera autónoma, viajaron hasta el lugar para reunirse y discutir sobre la situación actual de su profesión en sus respectivos países.

En años pasados, el número mínimo de asistentes al Congreso fue de 300 personas, y bajo el financiamiento del gobierno de Brasil o de empresas privadas llegó a reunir hasta 1.000 PT traídas de diversos países y de zonas alejadas de Brasil. Lamentablemente, en estos cuatro últimos años la industria médica ha incentivado la aplicación de sus avances tecnológicos, desvalorizando estos saberes y viendo estos encuentros como una amenaza hacia sus prácticas.

CÍRCULO DE MUJERES

Durante cinco días de trabajo, alejadas del encierro típico de la academia y protegidas bajo un paisaje de naturaleza exuberante –río, mar, manglares y mucho sol–, las mujeres provenientes de distintos países y regiones de Brasil se conocieron, intercambiaron experiencias, planearon, discutieron y elaboraron propuestas para ser presentadas el último día a la asamblea general y ser legitimadas por ésta. Propuestas que también persiguen el fin de ser presentadas públicamente a través de redes sociales, departamentos gubernamentales, congresos, encuentros de salud, entregadas a PT de otros países y a la comunidad entera. En total, se contaron 80 congresistas, 10 estados brasileños, seis países y 25 organizaciones representando a sus comunidades.

El corazón de la naturaleza fue el escenario propicio para la realización de rituales, ceremonias, bautismos chamánicos de niños presentes, saludos y reverencias a las ancestras PT, curanderas y rezadoras, así como a los elementos de la naturaleza, la Pachamama, el espíritu Ngenechén, Tupã, Oxalá, Dios/a, y al espíritu sagrado femenino. Cada país presente realizó rituales de acuerdo con su cultura, se saludó al amanecer y el atardecer, a las aguas, al sol, a la luna, a la riqueza de la vida de los manglares, al fuego, al aire y a la tierra (4).

Una de las propuestas destacadas que derivaron de este encuentro fue: “Queremos visibilizar nuestro rol en la sociedad, el que sigue vigente, y una de nuestras propuestas principales en este Congreso es potenciar la Red de Escuela de Parteras de Latinoamérica y El Caribe. Generar educación entre nosotras, con el aumento de escuelas de la formación de Parteras Tradicionales, y fortalecer las existentes, además de generar redes de apoyo en términos legales”.

LA UNIÓN ENTRE LA SABIDURÍA Y LA CIENCIA

Este Congreso estuvo marcado por la diversidad. Se dieron cita diversas culturas de PT rurales, indígenas Tupinambá y afrodescendientes Quilombolas, quienes a su vez se encontraron con una nueva generación de mujeres jóvenes latinoamericanas provenientes de ciudades, que se han volcado hacia la Partería Tradicional por iniciativa propia. En este ámbito puedo hablar desde mi experiencia, desde mi formación como estudiante de sociología, la que fue continuada por mis publicaciones y viajes por Sudamérica, donde aprendí de mujeres indígenas, sabias y campesinas que me enseñaron el arte de la partería. Fue así como comencé a estudiar para ser PT el año 2012 en Brasil, invitada por la Escuela de Parteras Tradicionales de Suely Carvalho.

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Asimismo en el Congreso estuvieron presentes antropólogas, doulas, aprendices de partería y también algunas mujeres médicas de formación que han volcado su camino hacia la búsqueda de la menor intervención posible en los nacimientos, buscando aprender nuevas formas de atención, donde se trabaja con las familias de manera respetuosa, aprendiendo de la fisiología propia del cuerpo sabio de la madre y de su bebé.

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Como resultado de esta motivación podemos apreciar el surgimiento de una nueva generación contemporánea de mujeres PT que sentimos que esta tradición debe seguir vigente, y que nuestro linaje femenino y nuestras ancestras nos acompañan para eso. Es por esta razón que se han creado escuelas de formación de Parteras Tradicionales, a las cuales llegan mujeres a aprender, reforzar sus saberes, revivir la sabiduría ancestral, el uso de maniobras, de rituales, de medicinas sagradas, etc. Algunas son de naturaleza empírica, y otras precisan de una formación técnica o profesional previa.

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Haciendo un recorrido por el círculo que rodea y contiene este Congreso vemos a mujeres como Ana Maria Valcácio de Campinas, PT empírica quien aprendió de otras mujeres mayores, quien nos cuenta que ya asistió 6.000 partos con mucho éxito. Ella no solo es PT, sino que además es una dirigente social política importante en su comunidad.

Enriquece este encuentro la diversidad de mujeres como Emilia Escalante Betancourt, de 61 años, de México, que de formación es médica, sexóloga y educadora perinatal. Forma parte de la Red de Doulas de Latinoamérica, y, a pesar de su formación médica, ella cambió de rumbo y decidió dedicarse a la Partería Tradicional aprendiendo de mujeres sabias de México, con las cuales trabaja. Ya lleva 35 años de PT y ha atendido aproximadamente 2.500 partos. Nos cuenta que su tasa de tener que derivar a mujeres para una cesárea es del 8%, pero que está aprendiendo y desaprendiendo de su formación, para llegar a bajar aún más esta tasa.

En relación a esto vemos que en Chile las cesáreas se llevan a la práctica cada vez con mayor frecuencia, como si fuera natural nacer de esta forma. Poseemos un cuantioso número de nacimientos por cesárea: en el sector público existe un 35% de nacimientos por cirugías y en el sector privado un 60%. Tenemos entonces las tasas más altas de todo Sudamérica, considerando que la Organización Mundial de la Salud recomienda que solo debiera practicarse en un 10% de los casos y como máximo en un 15% en los centros de salud de cualquier región del mundo; es decir que como país redoblamos los parámetros aceptados mundialmente (5).

Una representante de la Escuela de Parteras de Córdoba, Argentina, es Diana Rosenmeyer, de 52 años. También de formación médica, nos cuenta que trabajó por más de 10 años en el servicio público de salud, donde atendió un promedio de 1.500 nacimientos. Ese camino lo abandonó para volcarse a la PT, donde ella se sentía más afín para volver a honrar el camino que hicieron sus ancestras. Es por eso que hoy forma parte de Awaike, Asociación con la Salud y el Medioambiente, parte del proyecto Escuela de Parteras Comunitarias de Argentina, desde la cual nos comenta que ya como PT ha atendido más de 200 partos domiciliarios.

Sabrina Joy, de 42 años, nació en Suiza, pero asentó su vida hace bastantes años en México. Es casada con un hombre de origen Maya y tienen ocho hijos. Es PT y curandera, y vino al Congreso a representar al grupo Parteras Tradicionales Unidas Tumben Cuxtal, y también al grupo de reivindicación de los pueblos Mayas de Quintanaroo, donde trabaja políticamente junto a su pareja. Es también representante de Alapar. Lleva 14 años siendo PT, ha asistido más de 200 partos domiciliarios, y proviene de una región donde existen muchas PT indígenas trabajando de manera vigente.

Gilda Vera López nació en Chile, tiene 66 años, y está asentada en Uruguay, donde se formó como partera. Es una agitadora de movimientos políticos por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Formó hace 26 años la Casa de la Mujer de la Unión, donde realizan trabajos con mujeres para apoyarlas en su derechos y formarlas en temáticas de sexualidad. Es la coordinadora de la Relacahupan desde el año 2000, y fue asesora en humanización del parto y nacimiento en el Ministerio de Salud Pública de Uruguay durante los años 2005 y 2009. Acompañó muchos nacimientos durante su vida como partera, y actualmente se dedica a la formación de Doulas y Parteras y al movimiento político que apoya estas prácticas.

Cristina Galante es partera profesional certificada por la Universidad de Florencia, Italia. Cuenta con la especialidad en Medicina Holística y la Certificación de Educadora Perinatal. Después de algunas experiencias laborales en Italia trabajó como voluntaria en la organización Birthways y como Doula en el Oakland Hospital, California, USA. Desde hace 27 años vive y trabaja como partera profesional independiente en la ciudad de Oaxaca, México. Es co-fundadora y asesora del Centro de Iniciación a la Partería de Oaxaca “Luna Llena” y vicepresidente de la Asociación Mexicana de Partería (6). Ésta es una escuela donde forman a futuras PT, y donde quienes forman parte importante de la formación educativa de las aprendices de parteras son mujeres “viejitas”, sabias que van a entregar su sabiduría a las nuevas generaciones.

Así fue este encuentro, enriquecido por los diversos saberes de mujeres provenientes de culturas muy particulares, cada una con su cosmovisión de mundo, unidas por la causa de proteger el acto sagrado del nacimiento, para así preservar la vida con amor y respeto a las futuras generaciones. Visibilizando, cuestionando y criticando el mal uso de la tecnología y los avances médicos, que hacen sentir a las mujeres una desconfianza sostenida sobre sus propios cuerpos, sobre sus procesos, sobre su propia capacidad de parir, criar y amamantar.

En una entrevista, la partera Marie Lynne Tyndall –quien ha trabajado en diversos ámbitos, desde hospitales en Canadá e Inglaterra hasta para comunidades rurales de Nicaragua e Irak– comenta que en países desarrollados como Japón, Holanda, Inglaterra, Australia, entre otros, las parteras y matronas trabajan como parte del sistema de salud. Tener el parto en casa o en alguna institución médica es una opción de cada mujer (7).

Este reportaje no habla de los nuevos sistemas “humanizados” de nacimiento, ni de programas de salud con médico/as que los promueven, habla sobre la labor ancestral vigente de las parteras tradicionales, por eso que intervenimos hablando de médicos o matronas que se dediquen a esto, porque son escuelas muy diferentes.

Sin embargo, nos aparece la pregunta: ¿Qué acontece con las mujeres que deciden parir en sus hogares y no en un hospital acompañadas por una Partera Tradicional?. Esta búsqueda está ocurriendo cada vez más, pero las alternativas no son muy accesibles, porque no existe una ley que proteja esta decisión para las madres y las Parteras Tradicionales, incluso para matronas o médicos que deseen realizarlo. No existen planes de salud que cubran estas alternativas de nacimientos actualmente en Chile.

Por Pabla Pérez San Martín

Investigadora Social
Escritora
Aprendiz de Partería Tradicional/ Cais do Parto. RE-Brasil

Recuadro

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DECLARACIONES DEL CONGRESO

Como PT, nuestra referencia es la ancestralidad en la tradición de partear (recibir niñ@s) que proviene de nuestras antepasadas. Confiamos en la naturaleza del cuerpo femenino, apto para gestar, parir y nutrir la vida. Confiamos en las medicinas naturales, las plantas, los alimentos del agua, de la energía universal. Reconocemos el desenvolvimiento de las ciencias académicas en lo que se refiere a salvar vidas, garantizando la cualidad y dignidad. De igual forma reconocemos las demás ciencias: indígena, china, ayurveda, cuántica, africana, etc.

En el Congreso se tocaron importantes temas, todos inherentes a la formación de las prácticas, las dificultades, la discriminación y la falta de respeto a las tradiciones de los pueblos originarios y a los oficios. Oficios con los cuales hemos sobrevivido milenios, preservando saberes, contribuyendo a la ciencia y a la academia y a las generaciones que se suceden, tejiendo hilos entre la ciencia y la tradición.

El resultado del trabajo de los grupos fue legitimado por la asamblea general, a través de las propuestas expuestas a continuación, de las cuales extrajimos las más relevantes (el resto podrá ser revisado desde Internet).

CULTURA Y TRADICIÓN

 Promover el respeto, reconocimiento y valorización de las PT y aprendices de parteras en la tradición como vitales para la permanencia y existencia de nuestras culturas y pueblos.

 Impulsar una reglamentación que garantice la forma efectiva del oficio de la PT, preservando sus prácticas y saberes.

 Asegurar el uso de plantas medicinales –patrimonio cultural–, independiente del lugar físico donde ellas se encuentren, así como de todas las patentes que ayuden a impedir el usufructo de las mismas.

 Respetar el derecho de la madre a escoger dónde, cómo y con quién parir, respetando el derecho de la gestante de escoger las personas con las que desea estar acompañada, y respetando también la religión y cultura de la gestante.

 Instalar un espacio de reconocimiento y acción concreta para los consejos de ancianas y ancianos en cada Congreso de PT.

 Promover la difusión del trabajo de la PT a través del arte y la cultura.

DERECHOS, POLÍTICA Y TECNOLOGÍA

 Incentivar el trabajo en conjunto entre gobiernos municipales, registros civiles, etc., con sus PT locales, para realizar seminarios que revaloricen sus labores y faciliten el registro de inscripción de los nacidos en domicilio.

 Que el sistema de salud garantice que las PT y Doulas tradicionales puedan ser parte del acompañamiento prenatal y que tengan libre acceso a los servicios de salud antes, durante y después del parto.

 Creación y manutención de casas de nacimiento en las comunidades donde las PT atiendan orientando, preparando y dando asistencia al parto natural, con recursos que garanticen la prestación de servicios, teniendo disponibilidad de transporte en caso de emergencias.

 Validar el parto en casa como una forma de nacimiento segura, apoyándose en la compilación de evidencias y estadísticas acerca de los partos ya realizados por PT.

 Apoyar y visibilizar las denuncias en casos de violencia institucional hacia la violación de los derechos humanos de las mujeres y de las familias en el proceso de gestación, parto y post-parto.

 Apoyar y visibilizar las redes existentes Relacahupan (Red Latinoamericana y del Caribe por la Humanización del Parto y Nacimiento), Alapar (Alianza Latinoamericana de Parteras), Red de Escuelas de Parteras de LA y Caribe y RNPT (Red Nacional de Parteras Tradicionales), con el fin de promover la unión y fuerza entre las PT (8).

NOTAS

[1]             Parteras Tradicionales, Declaración conjunta  OMS/FNUAP/UNICEF http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/38859/1/9243561502_spa.pdf

[2]             Conferencia TED de Suely Carvalho: http://www.youtube.com/watch?v=cCiuVs7Xyhs

[3]             Servicios en Comunicación Intercultural Servindi. “Chile: Parto ancestral al rescate del nacimiento tradicional”. http://servindi.org/actualidad/31010

[4]             Documento final del IX Congreso Internacional de Parteras Tradicionales “Buceo en las aguas sagradas del parto”.

[5]             Entrevista a Pabla Pérez San Martín: “El lucro nos ha hecho perder el control”. http://ginecologianatural.wordpress.com/2011/08/20/entrevista-el-lucro-nos-ha-hecho-perder-el-control/#more-231

[6]          Nueve Lunas: http://www.nuevelunas.org.mx/

[7]          Entrevista a Marie Lynne Tyndall:  http://www.midwiferytoday.com/articles/mortasp.asp

[8]             Documento final del IX Congreso Internacional de Parteras Tradicionales “Buceo en las aguas sagradas del parto”.

 

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