Trabajadores en huelga de Casino Monticello anuncian nuevas manifestaciones

La huelga de los trabajadores del Casino Monticello, iniciada el lunes 25 continúa con más de 750 funcionarios decididos a obtener mejores condiciones laborales y también de vida

La huelga de los trabajadores del Casino Monticello, iniciada el lunes 25 continúa con más de 750 funcionarios decididos a obtener mejores condiciones laborales y también de vida. Turnos que sobrepasan las 12 horas continuadas y descansos que tienen como límite 6 horas son la tónica. Sin derecho a alimentación, ni reclamo.

“Montinfierno” es el mote que las mismas personas que están dentro del casino emplean para referirse a su trabajo. Las condiciones en que trabaja la mayoría de los empleados de casinos es sabida en el ambiente. Quienes ejercen por algún tiempo este tipo de actividad saben que es mejor quedarse callado a reclamar, pues son conscientes del recordatorio que los encargados esgrimen:“Si no te gusta, te vas”.

Quizá es ese el argumento por el cual, afirman en los comentarios de la noticia publicada por cooperativa.cl, más del 95% de los que quedan trabajando (que no se sumaron a la huelga) son extranjeros, que por ley, no pueden participar de la huelga. Entre quienes escriben, la mayoría dice ser trabajador del casino. El descuento de parte del sueldo formaría parte de las medidas de presión ejercidas por la empresa, señala uno de esos comentarios.

¿Y LA PROTECCIÓN AL TRABAJADOR?

En la Ley del Trabajo las amenazas constantes y los comportamientos abusivos, conocido como mobbing, aún no están tipificados como delito. Lo que sí existe es la figura de acoso laboral, definida como “acciones reiteradas y sostenidas de hostigamiento, que perduran por un tiempo determinado, y atentan contra la dignidad, salud o integridad de algún trabajador” (Ley 18.883, letra m)

Como resumen de las demandas que presentan los trabajadores la huelga continúa porque “las condiciones de trabajo que entrega Monticello son las peores en cuanto a calidad de vida, remuneraciones, comida, vestuario, etc. En monticello las remuneraciones están muy por debajo del mercado”, como afirma un simpatizante.

No es este el primer llamado de atención respecto a las condiciones laborales cotidianas que tienen los empleados de casinos a nivel nacional. Ya en julio de 2009 funcionarios del complejo Marina del Sol denunciaron irregularidades: largos turnos, mala alimentación, maltrato por parte de jefes, etc.

PÉRDIDAS ECONÓMICAS Y MORALES

La presencia de un casino de juegos tiene consecuencias económicas y sociales fuertes y negativas para la población en general, y aun mayores para empresas que viven en sus alrededores.

El Ciudadano publicó un artículo en relación a los perjuicios que conlleva este tipo de industria titulado “Casinos: la última apuesta del exitismo chilensis”. He aquí uno de los estudios citados en la ocasión.

Los investigadores de la Universidad de Illinois (EUA), Earl L. Grinols y David B. Mustard en Rentabilidad Económica contra Rentabilidad Social: Evaluando Negocios con Externalidades, el Caso de los Casinos (2002), indican que el proceso de aprobación del juego por las comisiones gubernamentales suele tener defectos y puede también torcerse debido a las masivas presiones de la industria del ramo. Entre 1991 y 1996 los consorcios del juego pagaron más de 100 millones de dólares en donaciones a legisladores y grupos de presión.

Sobre los supuestos beneficios económicos creados por los casinos, observan que no es suficiente contar el número de puestos de trabajo creados. Estos nuevos empleos suelen compensarse con las pérdidas de los negocios cercanos que se ven dañados, como los restaurantes y otras alternativas turísticas.

Demuestran que el juego implica costos sociales como el aumento del crimen (por ejemplo, fraude y malversación), la pérdida de tiempo de trabajo, las bancarrotas y dificultades financieras para las familias del adicto; los suicidios, y los costos familiares como descuidar a los hijos. Estos problemas cuestan a la economía 54 mil millones de dólares anuales, es decir, casi la mitad de los causados por el abuso de la droga en los Estados Unidos. Los autores también determinaron que en 20 años los condados estadounidenses que tienen casinos aumentaron en 44% su índice delictivo, superando la media nacional.

EN DESARROLLO

Los trabajadores de Monticello paralizaron la ruta 5 sur y montaron barricadas en al menos dos ocasiones. Sin embargo, tras seis días de huelga, el Grand Casino no presenta declaración pública alguna, y los dirigentes sindicales manifestaron que continuarán con las movilizaciones.

Por David Abrigo Bilbao

El Ciudadano

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