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Meo no acepta que lo culpen por derrota de Frei

El ex candidato independiente a la Presidencia chilena Marco Enríquez-Ominami, que dio libertad de voto a sus electores en la segunda vuelta del próximo 17 de enero, afirmó que no acepta que lo «culpen si pierde Frei»


Autor: seba
21/12/2009

El ex candidato independiente a la Presidencia chilena Marco Enríquez-Ominami, que dio libertad de voto a sus electores en la segunda vuelta del próximo 17 de enero, afirmó que no acepta que lo «culpen si pierde Frei».

«Yo no acepto que me culpen si pierde Frei. Todo es responsabilidad de una connivencia con la derecha, propia de la política del pasado, de unos acuerdos ramplones», señaló el diputado ex socialista en una entrevista que publica hoy La Tercera.

Enríquez-Ominami, que en la primera vuelta del pasado domingo obtuvo un 20,13% de los votos, rehusó pedir el voto en segunda vuelta para Eduardo Frei, el candidato de la Concertación gubernamental de la que él mismo se separó el pasado junio.

Sus votos se consideran decisivos para definir el ganador de esa segunda vuelta, que enfrentará a Frei y al derechista Sebastián Piñera, quienes obtuvieron un 29,67% y un 44,05% en la primera elección, respectivamente.

«Hay un intento explícito de camuflar el enorme error político de no haber escuchado la crítica. La Concertación va por un mal rumbo y está encabezada por dirigentes que han hecho de esta elección un problema patrimonial, de cuotas de poder personal. Pero, además, en ese tipo de crítica hay falta de inteligencia», añadió.

«Considero una falta de inteligencia empezar a buscar culpables de una derrota antes que los electores vayan a las urnas», explicó Enríquez-Ominami, quien propuso «que la coalición se haga responsable de sus éxitos y fracasos».

El diputado definió el proyecto de Sebastián Piñera como un «retroceso», pero indicó que el de Frei «no es un avance».

«He dicho que con Piñera y su forma de hacer política tengo diferencias insalvables. Tampoco creo que Frei sea un avance», dijo.

«Los dos son más candidatos del pasado que del futuro», aseveró Enríquez-Ominami, quien se negó a decir por cuál votará y reiteró que «no hay negociación posible» con ninguno de los dos candidatos.

El parlamentario descartó, además, que una victoria de Piñera ponga en riesgo la estabilidad del país.

«He dicho que no nos vamos ni al cielo ni al infierno con ninguno de los dos. Pero el purgatorio no es el lugar donde quiero que vivamos los chilenos. Soy un convencido de que el proyecto de Piñera es insuficiente y por eso competí», concluyó.

EFE


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