¿El ‘Acuerdo del siglo’ de Trump para Palestina e Israel está condenado al fracaso?

El llamado “acuerdo de paz” ha sido motivo de debate en todo el mundo, y varios mandatarios han manifestado sus opiniones a favor y en contra

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer esta semana un plan bautizado como ‘El acuerdo del siglo’, con el que supuestamente pretende “conseguir la paz en Medio Oriente” y poner fin al conflicto palestino-israelí.

El plan que presentó el Mandatario, en la Casa Blanca, junto al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha sido fuertemente criticado, ya que más que buscar la paz está supeditado a sus intereses electorales y sus problemas judiciales.

El «Acuerdo del Siglo» compuesto de 80 páginas le otorga a Israel algunas concesiones que ya provocaron una fuerte reacción en Palestina: incluye el reconocimiento de la soberanía israelí sobre territorios palestinos ocupados, entre ellos los Altos del Golán, parte del valle del Jordán y la casi totalidad de la ciudad de Jerusalén, a excepción de dos distritos periféricos del este.

Donald Trump presentó un plan de paz en Medio Oriente diseñado a la medida de los intereses de Israel. Foto: Reuters.

Igualmente, propone crear un Estado Palestino bajo la condición de desmilitarizar el territorio y rechazar firmemente al terrorismo en la región.

Además, el Mandatario propone a Jerusalén del Este como capital del nuevo Estado Palestino, y señaló que está dispuesto a abrir una embajada norteamericana allí. No obstante, indicó que Jerusalén seguirá siendo «capital indivisible» de Israel, sin explicar cómo coexistirán ambas capitales.

Durante su discurso, el Presidente estadounidense destacó que su mirada «presenta una solución realista de dos estados».

El futuro Estado Palestino solo vería la luz bajo ciertas condiciones, entre ellas «un claro rechazo al terrorismo», subrayó.

En Twitter, Trump publicó un mapa con las futuras fronteras, que contiene unos 15 asentamientos israelíes conectados al área de la Franja de Gaza por apenas un túnel. 

Según el inquilino de la Casa Blanca, el plan generaría 50.000 millones de dólares en nuevas inversiones comerciales en Palestina y, “si se ejecuta bien”, podría crear un millón de nuevos empleos palestinos.

Denominó a su propuesta una «oportunidad histórica» para que los palestinos logren un Estado independiente, y sentenció que «esta podría ser la última oportunidad que tendrán».

«Los palestinos están en la pobreza y la violencia, explotados por aquellos que buscan usarlos como peones para promover el terrorismo y el extremismo. Se merecen una vida mucho mejor», manifestó.

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quién apenas tomó la palabra durante la presentación, dijo que se trataba de un «día histórico», y remarcó que los refugiados palestinos no tendrán derecho a regresar a Israel, y se mostró dispuesto a acordar con ellos «el camino hacia un futuro estado», aunque puso como condición que «reconozcan al Estado Judío».

El plan de paz de Trump para Oriente Próximo, herido de muerte desde su nacimiento
Protestas en Palestina contra el «acuerdo del siglo». Imagen RTVE.

Un plan que pasará al “basurero de la historia”

Palestina rechazó el plan diseñado a la medida de Israel. El primer ministro Mohamed Shtayeh indicó que el acuerdo busca “proteger a Trump de la destitución y proteger a Netanyahu de la prisión». Recordó que el Mandatario estadounidense enfrenta un juicio político en el Senado, y el Premier israelí lucha contra un creciente escándalo de corrupción.

«El plan de Trump es un nuevo intento de eliminar los derechos de nuestro pueblo«, expresó el presidente palestino, Mahmud Abbas.»Rechazamos este acuerdo desde el principio, y nuestra posición era correcta cuando nos negamos a esperar», agregó.

«Este plan conspiratorio no pasará, es la bofetada del siglo. Nuestro pueblo lo tirará al basurero de la historia«, declaró Abbas a la prensa.

«Si Jerusalén no es la capital del Estado Palestino, ¿cómo podemos aceptarlo?«, preguntó el jefe de la Autoridad Palestina.

Por si fuera poco, Mahmud Abás, anunció la suspensión de relaciones, incluida la cooperación en cuestiones de seguridad, con Israel y Estados Unidos.

«Hemos enviado dos cartas: una al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y otra a EE.UU., donde expusimos que Palestina no tendrá ninguna relación con ellos, incluso en el ámbito de la seguridad, porque ellos rechazan los acuerdos anteriores y el derecho internacional«, informó Abbás durante una reunión extraordinaria de la Liga de Estados Árabes en El Cairo (Egipto).

Afirmó tajantemente que no aceptará nunca esa solución y no pasará a la historia por «vender Jerusalén» como capital de Israel. «No voy a grabar [mi nombre] en mi historia y en la de mi patria como el que vendió Jerusalén, porque Jerusalén no es mía sino de todos», recalcó Abás .

Manifestaciones en Palestina

El pueblo palestino expresó su descontento por el acuerdo de Trump y Netanyahu que reconoce la ocupación israelí sobre sus territorios y viola todas las resoluciones de las Naciones Unidas respecto al tema.

Cientos de personas han participado en manifestaciones realizadas en varias zonas de Cisjordania y en el valle del Jordán, territorios que el plan deja en manos israelíes. 

También se registró una huelga general en la Franja de Gaza y protestas, así como una concentración en la sede de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en la Franja de Gaza.

Los manifestantes quemaron imágenes de Trump y de Netanyahu y exclamaron consignas como: «Palestina no está en venta».

Durante las jornadas de protestas se han registrado más de 20 palestinos heridos, como consecuencia de la represión de las fuerzas israelíes.

El plan es fuertemente criticado, ya que más que buscar la paz está supeditado a los intereses electorales de Trump y Netanyahu. Foto: web.

El “acuerdo del siglo” no es un plan de paz

Varios expertos en política y Medio Oriente coinciden en que el ‘Acuerdo del Siglo’ no es un plan de paz, sino una estrategia de Trump para beneficiar a su socio Israel.

«No es un plan de paz porque no cumple con la definición clásica de acuerdo de paz debido, y a que falta una parte, Palestina», explicó  Haizam Amirah-Fernández, investigador principal para el Mediterráneo y el mundo árabe del Real Instituto Elcano de Madrid, España.

Recordó que en 72 años de conflicto Israel y Palestina han librado varias guerras y operaciones militares, por lo que preguntó que «si esto se puede resolver inyectando enormes cantidades de dinero, ¿por qué no se les ha ocurrido a nadie antes?».

«La idea es intentar comprar a los palestinos con promesas de invertir mucho dinero y crear un millón de empleos«, criticó, al tiempo que señaló que «la experiencia de los palestinos es que nunca ha llegado ese dinero». 

Una de las principales críticas es que no es un plan que busca resolver el conflicto, sino ganar apoyos en un escenario electoral.

«El plan tiene muy pocas posibilidades de salir adelante, se ha presentado para ganar dos elecciones, las de Israel y las de Estados Unidos«, señaló Alberto Priego, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas y experto en Oriente Medio, citado por RTVE.

Mientras que Amirah-Fernández destacó que la escenificación para presentar el acuerdo de paz «no sigue los mecanismos tradicionales de Estados Unidos, porque se trata de un plan que viene de lejos, del Likud, del partido de Netanyahu, que lo presenta junto a Trump en la Casa Blanca».

Indicó que el “Acuerdo del Siglo” surge especialmente en un momento en el que Trump está siendo sometido a un juicio político y Netanyahu ha sido imputado por corrupción.

“Ambos tienen a la vuelta de la esquina unas elecciones y el plan busca el apoyo electoral a Trump y Netanyahu», acotó.

Reacciones en el mundo

El “acuerdo de paz” ha sido motivo de debate en todo el mundo, y varios mandatarios han manifestado sus opiniones a favor y en contra.

El gobierno de Rusia afirmó que, por el momento, está analizando el plan de Estados Unidos, aunque intentó posicionarse como mediador entre israelíes y palestinos.

«Hay que iniciar negociaciones directas para llegar a un compromiso mutuamente aceptable. No sabemos si la propuesta estadounidense lo es. Tenemos que esperar y ver la reacción de las partes», declaró el viceministro de Relaciones Exteriores, Mijail Bogdanov

«Es importante escuchar la opinión de palestinos y árabes sobre el plan», subrayó Bogdanov, quien también es el enviado especial del Kremlin para Medio Oriente y África.

Francia, por su parte, planteó la necesidad de que la solución del conflicto palestino-israelí se produzca “de acuerdo con el derecho internacional y los parámetros acordados (en la ONU) para establecer una paz justa y duradera en Oriente Medio».

El Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que Francia continuará actuando en conjunto con Estados Unidos, sus socios europeos y todos aquellos que puedan contribuir al logro de la paz.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió que el acuerdo no servirá para lograr la paz entre ambos países.

 «Jerusalén es sagrada para los musulmanes. El plan que quiere entregar Jerusalén a Israel es absolutamente inaceptable«.

En cambio, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, afirmó que el plan de paz de Trump podría ser un paso positivo hacia adelante.

Su ministro de Exteriores, Dominic Raab, destacó que el acuerdo es una «propuesta seria» que debería ser considerada, según reseñó The Guardian.

La construcción por Israel de asentamientos en los territorios palestinos ocupados es fuente de violación de los derechos humanos: Foto: Palestina Libre.org.

Violación a los derechos de Palestina

El denominado “Acuerdo del Siglo” que presentó Trump generó numerosas críticas y dudas en el escenario internacional.

El responsable de Amnistía Internacional (AI) para Medio Oriente, Philip Luther, rechazó la anexión al territorio israelí de las áreas ocupadas en 1967 por ese país como núcleo de sus críticas.

Para Luther esa medida violaría flagrantemente el Derecho Internacional Humanitario.

«Durante más de medio siglo de ocupación, Israel ha impuesto un sistema de discriminación institucional contra los palestinos, negándoles derechos básicos y el acceso a reparaciones efectivas por estas violaciones. El acuerdo equivale a respaldar estas políticas brutales e ilegales», manifestó en un comunicado.

Luther también criticó que no se tome en consideración la situación de los refugiados palestinos, ya que el plan de Trump no reconoce el derecho de estos ciudadanos a retornar a las tierras de sus ancestros. 

El encargo de AI para Medio Oriente recordó que el reconocimiento de los refugiados es un derecho inalienable que no puede quedar al margen de concesiones políticas».

“Una paz justa y sostenible requiere de un plan que anteponga los Derechos Humanos de palestinos e israelíes», aseguró Luther.

La ONG Oxfam instó a la comunidad internacional a trabajar por una resolución del conflicto respetuosa con el Derecho Internacional y que garantice la seguridad de todos los pueblos de la región.

Asimismo, teme que el plan trazado por Trump suponga «violaciones» a los derechos humanos.

Al igual que Amnistía Internacional, Oxfam condenó la anexión de territorios, y los posibles traspasos de propiedades o restricciones de movimientos.

La Liga Árabe también denunció que el plan de Washington viola el derecho de los palestinos a sus tierras, en palabras del secretario general, Ahmed Aboul Gheit.

«Estamos abiertos a cualquier esfuerzo potente que se emprenda para lograr la paz… Sin embargo, el primer análisis del anuncio (de Trump) apunta a una gran cantidad de violaciones de los derechos legítimos de los palestinos a sus tierras y la inaceptabilidad de muchas de las ideas de compromiso», declaró.

Desde 1967, los sucesivos Gobiernos israelíes han autorizado o consentido la creación de colonias judías en ubicaciones estratégicas que han ido fragmentando el territorio palestino . Imagen: Palestina Libre.

Al respecto, el analista y experto en Medio Oriente Haizam Amirah-Fernández indicó que dentro del acuerdo “hay aspectos muy duros contra los palestinos, como que Jerusalén quede dentro de Israel”.

«Es un intento de imponer la anexión, por parte de Israel, de los territorios palestinos ocupados y del Valle del Jordán, algo que imposibilita una continuidad geográfica (…) Basta con mirar el mapa. Son islotes. Unos más grandes y otros más pequeños».

«No recuerda a ningún estado del mundo sino a un régimen de ‘apartheid'», sentenció el investigador.

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