¿Por qué Venezuela tiene que importar combustible iraní?

En 2008, Teherán sufrió una situación similar de bloqueo y persecución, y el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, tomó la decisión de enviar buques cargados con gasolina

A finales de abril, cinco buques petroleros  iraníes partieron hacia Venezuela para surtir de  gasolina y aditivos para producir combustible a la nación caribeña, que hoy enfrenta las agresiones y medidas coercitivas unilaterales del Gobierno de Estados Unidos.

Fortune, el primero de los tanqueros, arribó la noche del sábado a aguas venezolanas, escoltado por embarcaciones de la Fuerza Armada de Venezuela, y posteriormente llegó al puerto de la refinería El Palito, estado Carabobo (centro-norte), tal y como informó el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami.

El segundo buque, Forest, ingresó el lunes. El tercero, Petunia, hizo lo propio este martes. Mientras que las otras dos embarcaciones, Faxon y Clave, se estima que lleguen el 27 de mayo y el 1 de junio, respectivamente.

El arribo de los buques se produce en medio de una aguda escasez de gasolina en la nación latinoamericana, agravada durante la cuarentena social y colectiva decretada para prevenir la pandemia del COVID-19 desde el pasado 16 de marzo. 

En las proximidades a las estaciones de servicio hay interminables colas de carros que esperan durante varios días un cupo para abastecer sus tanques. una escena inusual en un país que se hizo famoso por «vender» la gasolina más barata del mundo.

La crisis afecta, incluso, el suministro para el funcionamiento de labores de producción agrícola y para el transporte de alimentos del campo a los mercados.

En medio de la cuarentena, en Venezuela se registran largas colas de vehículos de ciudadanos que esperan hasta varios días para cargar gasolina. Foto: Panorama.

¿Por qué Venezuela tuvo que importar combustible?

Venezuela se ve en la necesidad de importar gasoil (diesel), gasolina y los productos necesarios para completar al proceso de producción local de esos combustibles, debido a la profundización de las sanciones y el bloqueo económico aplicado por el Gobierno de Estados Unidos.

Aunque la nación produce petróleo y sus derivados, la infraestructura y el funcionamiento de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) se han vistos seriamente afectados por la crisis económica. Además,  varios de los componentes de la gasolina que produce en ese país son importados.

La imposición de las medidas coercitivas unilaterales por parte de la administración del Donald Trump, con el propósito de forzar la salida del presidente venezolano, Nicolás Maduro, impiden la importación de esos insumos que el país caribeño necesita.

La capacidad total de procesamiento de crudo de PDVSA se ha reducido de tres millones a un millón de barriles por día (bpd). Producto del bloqueo, las principales refinerías del país presentan obsolescencia de equipos y deterioro de instalaciones.

Por ejemplo, el Complejo Refinador de Paraguaná, el más grande del país y del continente, con una capacidad de procesar hasta 645.000 bpd, hoy produce menos de la mitad, debido a la falta de piezas que se han dañado.

El Complejo Refinador de Paraguaná, el más grande del país y del continente, opera a menos la mitad de sus capacidades. Foto: Globovisión.

Efecto de las sanciones

El impacto de la política norteamericana agrava la situación, y a medida que pasa el tiempo y fracasan los planes golpistas y acciones desestabilizadoras,  Trump decide arreciar el cerco para estrangular la  economía venezolana.

“Las sanciones imperialistas, sobre todo las centradas en el sector petrolero, han agravado y hecho más acuciante esta situación. La más severa de las sanciones fue ejecutada en enero de 2019, cuando se concretó un embargo petrolero inédito para Venezuela. Además, las sanciones prohíben la exportación a Venezuela de diluyentes que usa PDVSA para procesar crudo pesado y extrapesado, y limitan el comercio de bonos”, señaló Milton D´León, analista y editor del portal La Izquierda Diario.

Debido a las sanciones, PDVSA tampoco puede exportar ni importar derivados petroleros desde Estados Unidos, como, por ejemplo, gasolina ligera.

Además, cualquier empresa o país que establezca una relación comercial con Venezuela es objeto de sanciones por parte de Washington.

Trump ha incrementado las sanciones contra Venezuela con el objetivo de derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Foto: Web.

Como consecuencia de las sanciones, Venezuela está imposibilitada de comprar gasolina en el exterior, otro motivo por el cual el abastecimiento nacional se ha visto comprometido.

Si no encuentra quién le compre su petróleo, tendrá muy difícil encontrar quién le venda gasolina. De allí los acuerdos alcanzados con Irán, otro país sancionado. Previamente, Venezuela había logrado evadir un poco el impacto de esas sanciones intercambiando con India, pero también esa vía la obstaculizó la presión imperialista”, explicó D´León.

El ministro de Petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami, recibió el primer buque iraní cargado de combustible, aditivos y repuestos. Foto: VTV.

Solidaridad de Irán

En medio de la pandemia por el coronavirus, Venezuela sufre una falta de combustible que compromete la producción y el transporte de alimentos, ya que varias tareas requieren del uso de gasolina o gasoil.

Ante esta emergencia, la nación bolivariana contó con la solidaridad de Irán, un país aliado con el que tiene convenios de cooperación que abarcan distintos sectores, entre ellos el energético, y que también enfrenta las sanciones de Washington.

Pese a las amenazas del Gobierno de Trump, Irán cargó a los cinco tanqueros con 1,5 millones de barriles de gasolina y aditivos con destino a Venezuela, valorados en 45,5 millones de dólares, que permitirán levantar la capacidad de refinación y producción de combustible en ese país.

Al supervisar la descarga del combustible, aditivos y repuestos provenientes de la embarcación Fortune, en la refinería El Palito, el ministro Tareck El Aissami aseguró que este acto de solidaridad es una expresión de la autodeterminación de ambos pueblos

¡Qué gran fortuna contar con Irán en estos tiempos! Que gran fortuna para Venezuela ser respetados en el contexto internacional (…) Este en un hecho que demuestra la solidaridad de los pueblos. Gracias (Irán) por su valentía, por su decisión”, afirmó, citado por Globovisión.

El Aissami reafirmó la necesidad que cesen las intenciones de dominación hegemónica sobre los pueblos que buscan su propio camino e independencia.

Por su parte, el embajador persa en Venezuela, Hojjatollah Soltani, recordó que en 2008 Teherán sufrió una situación similar de bloqueo y persecución, y el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, tomó la decisión de enviar buques cargados con gasolina hasta Irán.

“Desde Venezuela ratificamos la vía de la diplomacia de paz, Venezuela es un pueblo de paz y de amor, que quiere seguir abriéndole el horizonte a los tiempos futuros, sin guerras, sin sanciones, sin persecuciones. Irán tiene esa determinación. ¡Ya basta! Que cesen las intenciones de dominación en el mundo sobre los pueblos que buscan su propio futuro”, sentenció.

La cooperación y solidaridad entre Venezuela e Irán hizo posible la llegada de los dos primeros buques cargados de combustible. Foto: Twitter.

EE. UU. perdió la batalla, pero la guerra sigue

El analista internacional Iñaki Gil de San Vicente indicó que la llegada de los petroleros persas, cargados de gasolina, a puertos venezolanos representa un triunfo, no solo de Irán y Venezuela, sino de todas las naciones que defienden su derecho a la soberanía y la autodeterminación.

Sin embargo, dejó claro que «ganar una batalla, como lo han hecho los pueblos de Irán, de Venezuela y de toda la humanidad, no significa que se haya ganado la guerra».

En declaraciones a HispanTV, el analista aseguró que la política de asedio de Washington se está derrumbando y, prueba de ello, es que el Gobierno de Trump ha tenido que “comerse todas las amenazas que había lanzado” contra los barcos iraníes que llevan combustible a Venezuela.

“Muchos pueblos del mundo están viendo que, así como Irán ha podido enviar recursos vitales a Venezuela, puede actual igual con otros países que lo necesiten y viceversa”, afirmó Gil de San Vicente.

A juicio del politólogo, la estrategia de ahogar energéticamente a Venezuela, un país rico en petróleo, ha fracasado. Igualmente, advirtió que “el proyecto general de Estados Unidos de dominar el mundo, con el apoyo de otras potencias, no ha fracasado, pero tampoco ha vencido”.

«No tenemos que dormirnos en los laureles, pues aún queda una guerra tremenda con muchas batallas, y es esa guerra la que realmente tenemos que ganar”, subrayó .

Te interesa leer…


Comparte 👍

Comenta 💬