La socióloga, integrante histórica del Movimiento Mujeres por la Vida, reconstruye una red de acciones que rodearon a la Vicaría y a las mujeres que sostuvieron su lucha: la cadena humana del 27 de mayo de 1986, las figuras negras de «No me olvides» y la convicción de que la institución —como su nombre indica— congregó.