El gobierno aceptó la renuncia de la Superintendenta de Pensiones, tamara Agnic, tras haber sido fuertemente cuestionada por la fusión trucha entre las AFPS Cuprum y Argentum, que significó una merma de 130 millones de dólares en las arcas fiscales. Una comisión de la Cámara investiga esta operación, que también tiene una arista penal, en tanto la Contraloría ya emitió un fallo que condena a la funcionaria de marras.