Frauke Petry en Alemania, Le Pen en Francia, Geert Wilders en Holanda o Nigel Farage en Gran Bretaña, sacaron rédito del atentado y, desde el oportunismo, cargaron contra Merkel y sus políticas de no cerrar fronteras a los migrantes.
El alemán quiere optar a las parlamentarias en el estado de Renania del Norte-Westfalia pero no concretó si se presentará como rival de la actual canciller por el Partido Socialdemócrata (SPD).
Merkel, quien asumió las riendas del país europeo en 2005, comunicó a la dirección del Unión Demócrata Cristiana su intención de ser reelegida como presidenta del partido.
El presidente estadounidense viajó a Berlín para visitar por última vez a la canciller alemana, una de sus mejores aliadas, en el marco de la gira europea.
La mandataria consideró que los países africanos también deben aumentar sus esfuerzos en la lucha contra el yihadismo, mediante la introducción de reformas democráticas y económicas.
Las encuestas le otorgan al partido un apoyo aproximado de 11% a nivel nacional, lo cual podría ubicarlo en una eventual elección como tercera o cuarta fuerza del país.
El economista alemán Axel Troost aseguró no se debe permitir que autoridades gubernamentales compartan a puertas cerradas con poderosos magnates de las finanzas, la industria y el mundo militar.