Afectados denunciaron que no saben nada sobre la situación de sus animales, acusando que muchos de ellos fueron literalmente “secuestrados” por la empresa Astaldi, que los mantendría en un terreno de su propiedad sin las medidas mínimas para su cuidado. En tanto, un grupo de vecinos que se encontraban muy afectados anímicamente afirmaron que la empresa destruyó un gallinero con aves dentro, provocando una gran mortandad.