El académico plantea la necesidad de rescatar algunos debates estratégicos librados en torno al proceso ruso y a la intención de una revolución de corte mundial. Este esfuerzo fue sostenido por una generación dorada de revolucionarias y revolucionarios "que se encontraron quebrando sus partidos". Clases sociales, Partido Político y Utopía vuelven a cobrar vigencia en el Chile de 2017. "Sigue habiendo lucha de clases y que ello implica que la sociedad tienda a la crisis económica. Eso hace necesaria y posible la revolución", afirma Thielemann.