Los afortunados fueron identificados como Harold y Tina Ehrenberg quienes al ser entrevistados manifestaron que nunca se imaginaron que un día de limpieza les fuera a cambiar la vida
No se creía ganador, luego se dio cuenta que en el portal aparecía la misma dirección impresa en el boleto comprado un año atrás en la gasolinera donde se hallaba adquiriendo un helado